BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS .<script src="http://h1.flashvortex.com/display.php?id=3_1258854722_51815_291_0_468_60_8_32" type="text/javascript"></script> 2009-11-21T04:24:37+00:00
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Deportes the-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thing BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2009/11/21/errores-la-emision-resultados-la-evaluacion-de Errores en la emisión de resultados de la evaluacion de profesores para nombramiento 2009 2009-11-21T04:24:37+00:00 2009-11-21T04:24:38+00:00 <p class="MsoNormal">Los  resultados  del examen de profesores organizado  por el ministerio de educación el presente año 2009  donde se tendría que medir  la capacidad de los docentes de todo el país ha sugerido algo muy extraño  el mencionado resultado  el día jueves fue  presentado atravez de  la pagina web oficial del mencionado  ministerio .<br /> resulta  que miles de maestros  que fueron a ver sus  resultados se dieron la ingrata noticias  en un caso de no haber aprobado el mencionado examen en otros jubilosos  celebraban  su logro pero al trascurrir  las  horas del día en cuestión  el ministerio de educación en su página oficial saca un comunicado donde expresa que  había un error en los resultados  aduciendo que las mencionada notas sehabia cometido un error.este error consistia quese les   había corrido un casillero razón por la cual  se había ratificado  dicho error. pero siendo suspicaces  este tipo de fallas  se prestan a murmuraciones y malas interpretaciones  circunstancias  que son aprovechadas por inescrupulosos mafiosos y coimeros  de  los amigos y compañeros del actual partido de gobierno si no  recuerden  las mafia de los petroaudios donde costo   hasta la salida de un gabinete quién nos asegura que  no haya  sucedido lo mismo en  el tan proclamado examen de evaluación de profesores donde los amigos de  los apristas que extraño  sale aprobados.<br /> Donde  esta el ministro Chan   cuando desea proclamar a los cuatro vientos sus logros convoca a toda los medios de la prensa  nacional y ahora porque no indalgamente sale a retificarse a tan tremendo error dando entrevistas en los principales medios de comunicación solo nos entrega un sencillo comunicado.donde esta la meritocracia de sus funcionarios  donde está la planificación la organización que reclama  a todos los docentes de Perú, ministro Chan salga  a decir algo  no juegue con los maestros, los maestros del Perú le exigimos  una explicación de su parte no solo publique un escueto  comunicado queriéndonos tomar el pelo a los maestros del Perú, si me piden pruebas  pruebas  hay  a continuación les presento el comunicado  que publica el ministerio en su  página oficial  para mayor información  acudan a esta dirección .http://www.minedu.gob.pe/cpm/.</p> <h2>Concurso Público para Nombramiento de Profesores al I Nivel de la Carrera Pública Magisterial<br /> <span style="font-size: 11px; font-weight: lighter;">Consulta en línea de los Resultados de la Prueba Nacional Clasificatoria.</span></h2> <h3>Comunicado</h3> <p>Se comunica a los profesores postulantes del Concurso Público para Nombramiento en el I Nivel de la Carrera Pública Magisterial, que en la publicación de los resultados se ha producido un error debido al desplazamiento de las filas del listado ordenado de los postulantes, por puntaje obtenido; hecho que se ha corregido inmediatamente.</p> <p>La nueva publicación que aparece en el portal institucional es la oficial.</p> <div>Lima, 19 de noviembre de 2009 17:00 hrs<br /> La Comisión de Evaluación</div> <p><span class="Stil2"></span></p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2009/09/25/el-genoma-humano EL GENOMA HUMANO 2009-09-25T16:55:44+00:00 2009-10-25T12:15:46+00:00 <p><span class="large">                   <strong><em>Las ultimas investigaciones sobrew el genoma  humano</em> </strong></span></p> <p> <table border="0" cellspacing="0" cellpadding="0" width="570"> <tbody> <tr> <td valign="top">E1 Genoma debe ser entendido como la totalidad de la información genética almacenada en el ADN de las células. Cada persona tiene su propio genoma, el cual guarda una gran similitud (99,8%) con todos los de su propia especie y tan solo se diferencia de la del chimpancé en algo más del 1%. Esa información, que se encuentra almacenada en todas y cada una de sus células y que le define e identifica como ser único e independiente, es lo que conocemos como su patrimonio genético o genoma.</p> <p>El genoma humano, ese gran libro de la vida que contiene las instrucciones que determinan las características físicas y en parte psicológicas e intelectuales del individuo, ha sido recientemente descifrado en más del 99% de su totalidad, gracias al esfuerzo de un consorcio público internacional (Proyecto Genoma Humano) y una empresa privada (Celera). Pero, habrá que esperar algunos años más, hasta disponer de la información completa del genoma.</p> <p>Una vez conocida la secuencia de letras contenidas en el ADN que simbólicamente podemos considerar que forman las palabras y frases de este gran libro de la vida, queda todavía un importante camino que recorrer, y es conseguir interpretar y comprender dicha información, saber la localización y relevancia de cada uno de los genes así como sus implicaciones en el diagnóstico de las enfermedades y en la terapéutica personalizada de cada individuo. En este sentido, la secuenciación del genoma abre una nueva avenida en el conocimiento y fundadas expectativas de interés en el área socio-sanitaria. Pero quedan todavía importantes cuestiones por resolver antes de que estas expectativas sean una realidad.</p> <p> </p> <p><img src="http://www.lacoctelera.com/imag2/colab_a.gif" border="1" alt="" width="542" height="428" /></p> <p>ORGANIZACIÓN DEL GENOMA</p> <p>Las personas estamos formadas por un ingente número de células y, aunque las que constituyen la piel, el hígado, el músculo, la sangre, el sistema nervioso, etc., muestran características morfológicas y funcionales diferentes, todas ellas encierran, en compartimentos específicos, una información genética idéntica, la cual no se expresa de forma simultánea en una misma célula sino que a lo largo del desarrollo se seleccionan grupos de genes que determinan su futuro estructural y funcional. En este sentido, todas las células de nuestro organismo proceden, por divisiones sucesivas, de una célula precursora común que comparte una información materna y paterna para constituir su propio genoma, y las características morfo-funcionales propias de cada tipo celular dependen básicamente del particular grupo de genes que han sido seleccionados para manifestarse.</p> <p>El ADN es la molécula responsable del soporte de la información genética, la cual está basada en una secuencia específica de otras moléculas muchísimo menores denominadas nucleótidos. El orden de estos nucleótidos en el ADN es de cruciaI importancia porque define la secuencia específica de aminoácidos que tendrá la futura proteína. Sólo participan 4 nucleótidos diferentes que, combinados en grupos de tres, establecen un código específico que define el significado de esta información. Cada nucleótido dispone de tres elementos: una base nitrogenada, un azúcar (la desoxirribosa) y un grupo fosfato. La base es la verdaderamente responsable de la especificidad de la información y existen cuatro diferentes, que se identifican con las letras A (Adenina), G (Guanina), C (Citosina) y T (Timina) y representan las cuatro letras con las que se escribirá el libro de la vida; los otros componentes del nucleótido (el azúcar y el grupo fosfato) desempeñan una función estructural y facilitadora de la polimerización mediante el engarce consecutivo de los diferentes nucleótidos.</p> <p>Estructuralmente, el ADN es una molécula de doble cadena, cada una de las cuales está dirigida en sentido antiparalelo (considerando la dirección de su polimerización o crecimiento) y ambas cadenas forman una estructura en espiral (a modo de escalera de caracol) en donde los grupos azúcar-fosfato constituyen el esqueleto o armazón que representan los laterales paralelos de la escalera de caracol, mientras que las bases nitrogenadas están orientadas hacia el eje central de la espiral y representan los peldaños de la escalera. El apareamiento de las bases entre ambas cadenas se realiza con una extraordinaria selectividad, de acuerdo con la siguiente regla: Adenina con Timina (A-T) y Citosina con Guanina (C-G) y cada 10 pares de bases (peldaños) da lugar a una vuelta completa de la hélice.</p> <p>La información contenida en el ADN es decodificada en dos etapas consecutivas denominadas transcripción y traducción. La transcripción supone la síntesis de ARN (ácido ribonucleico) constituido por una secuencia de cuatro nucleótidos (ribonucleótidos) conteniendo las mismas bases que los nucleótidos que forman parte del ADN (desoxirribonucleótidos) con la salvedad que la Timina es sustituida por Uracilo. El orden de los nucleótidos en el ARN viene definido por la secuencia de los mismos en una de las cadenas del ADN que sirve de molde. Por último, la traducción supone el cambio del código basado en una secuencia de nucleótidos en otro basado en una secuencia de aminoácidos (proteína), merced a unas moléculas de ARN especiales denominadas ARNt (ARN de transferencia).</p> <p> </p> <p><img src="http://www.lacoctelera.com/imag2/colab_b.gif" border="1" alt="" width="405" height="456" /></p> <p>ESTABILIDAD DEL GENOMA</p> <p>Dada la importante función que tiene asignada la molécula de ADN, tanto en el propio individuo como en la preservación de la información genética a través de la evolución, el ADN debe garantizar la estabilidad de esta información, que será transmitida a sus propias células y a la descendencia. Para garantizar la estabilidad del genoma, éste no sólo se encuentra protegido y localizado en compartimentos específicos dentro de la célula, sino que además se establecen mecanismos de control que garantizan la ausencia de errores al realizar las copias del mismo. En la actualidad se asume que durante la duplicación del material genético se comete sólo un error cada mil millones de pares de bases, lo cual permite apreciar la gran fidelidad de las copias y el elevado grado de estabilidad de la información en el proceso de la herencia. Pero, el genoma humano no es una entidad absolutamente estable, sino que puede ser objeto de diferentes tipos de cambios denominados mutaciones, las cuales pueden llegar a ser transmisibles a la descendencia si estos cambios afectan a las células germinales. Las mutaciones surgen como resultado de la actividad normal de la célula (mutaciones espontáneas) o de su interacción con agentes químicos o físicos del entorno (mutaciones inducidas) y pueden ser de diferentes tipos, oscilando entre la alteración de un simple par de bases (mutaciones puntuales) hasta las anomalías cromosómicas a gran escala. Las mutaciones de genes y cromosomas han contribuido tanto a la biodiversidad genética de los individuos como a la aparición de patologías de origen genético.</p> <p>El ADN no se encuentra en la célula como molécula desplegada y desnuda sino que habitualmente se repliega sobre sí mismo y se asocia con otras moléculas, fundamentalmente proteínas, para generar una estructura más estable y compleja denominada cromosoma. Cualquier cromosoma esta constituido básicamente por un centrómero (región central), dos telómeros (uno en cada extremo) y un número variable de orígenes de replicación, distribuidos a lo largo del mismo, que son los puntos en donde se inicia, de forma asincrónica, la duplicación del material genético. Para que el cromosoma sea realmente operativo, éste ha de ser capaz de replicarse (realizar una copia exacta de sí mismo), segregarse en dos copias durante el proceso de la mitosis y autoconservarse en la célula durante generaciones, ya que el número de copias necesarias desde la primera célula hasta el individuo adulto, rebasa la cifra de la unidad seguida de catorce ceros (1014). Durante la división celular, las células hijas reciben una dotación genética idéntica a la célula progenitora mediante un proceso de replicación o duplicación del ADN durante el cual, las dos hebras de la doble hélice de ADN se separan y cada una de ellas sirve de molde para generar una nueva hebra complementaria, de acuerdo con la regla de apareamiento de bases anteriormente mencionada (A-T y C-G). La transmisión o herencia de esta información en el ADN es de tipo semiconservativa de forma que cada una de las células hija recibe una hebra de nueva síntesis y su complementaria antigua, que ha servido de molde para generar la nueva.</p> <p> </p> <p><img src="http://www.lacoctelera.com/imag2/colab_c.gif" border="1" alt="" width="550" height="474" /></p> <p>LOCALIZACIÓN DEL GENOMA</p> <p>El genoma humano está constituido por un genoma nuclear y otro mitocondrial. La parte más importante del genoma se localiza en el núcleo de la célula (genoma nuclear) el cual está separado del resto por una envoltura nuclear que limita y regula el intercambio que se establece entre el interior del núcleo (en donde se encuentra el ADN) y el exterior del mismo (citoplasma celular) donde se encuentra la maquinaria relacionada con la decodificación de la información genética, responsable en última instancia de la síntesis de proteínas. El genoma nuclear, que está dispuesto en forma lineal y representa el genoma al que habitualmente nos referimos al hablar del genoma humano, está constituido por algo más de tres mil millones de pares de bases (o nucleótidos) conteniendo aproximadamente unos mil genes. Cada cromosoma nuclear está constituido por una sola hebra de doble cadena de ADN (lógicamente asociada a proteínas) con una longitud de 1,7 a 8,5 cm, conteniendo entre 50 y 250 millones de pares de bases de nucleótidos. Sin embargo, esta molécula habitualmente se encuentra en grados de mayor o menor empaquetamiento y esta especial forma de replegamiento de los cromosomas permite que todo el genoma pueda ser almacenado en el espacio nuclear de la célula, que viene a representar una esfera con un diámetro de unas cinco milésimas de milímetro, en donde se almacena una información equivalente al contenido de 800 Biblias. El otro genoma es el genoma mitocondrial, ubicado en la matriz de un orgánulo celular (mitocondria). La organización del genoma mitocondrial humano es radicalmente diferente del genoma nuclear, pero tiene grandes similitudes con la mayoría de los genomas de las bacterias (células procariotas): es más simple, está constituido por unos dieciséis mil seiscientos pares de bases, conteniendo 37 genes y con una disposición circular. Se cree que la célula eucariótica actual, conteniendo ambos genomas nuclear y mitocondrial, procede de la simbiosis entre dos células diferentes, una nucleada (eucariota) y otra sin núcleo diferenciado (procariota). Esta simbiosis debe ser entendida en los orígenes de la vida. Ésta surgió en un ambiente con una atmósfera reductora y las células liberaban oxígeno al medio como residuo de su metabolismo. En esta época, el oxígeno resultaba ser altamente tóxico para la inmensa mayoría de células eucariotas, aunque surgieron algunas células procariotas con capacidad para utilizar el oxígeno con fines metabólicos. La masiva liberación de oxígeno al medio (hace unos 1500 millones de años), provocó un enriquecimiento de oxígeno en la atmósfera de la tierra, incompatible con la vida. Sin embargo, gracias a la simbiosis de algunas células eucariotas primitivas con las células procariotas (con capacidad para consumir el oxígeno), las primeras pudieron adaptarse y sobrevivir en las nuevas condiciones oxidantes de la atmósfera.</p> <p> </p> <p><img src="http://www.lacoctelera.com/imag2/colab_d.gif" border="1" alt="" width="550" height="391" /></p> <p>HERENCIA DEL GENOMA</p> <p>En nuestro organismo podemos diferenciar dos grandes grupos celulares, en función de la carga genómica disponible. Unas son las células somáticas las cuales participan estructural y funcionalmente en la actividad de nuestro organismo y son la mayoría de las que forman parte de nuestro ser. Se caracterizan por disponer de una información genética nuclear duplicada (numero diploide de cromosomas) dispuesta en 22 pares de cromosomas homólogos (autosomas) y dos tipos de cromosomas sexuales X e Y, de cuya combinación depende el sexo femenino (XX) o masculino (XY) de la persona. Las otras células, presentes en menor proporción, son aquellas cuya función está relacionada con la fecundación y son las células germinales o gametos, denominadas óvulo (en el caso de la mujer) o espermatozoide (en el hombre). Todas ellas disponen de una dotación simple de cromosomas (número haploide) constituido por 22 autosomas más un cromosoma sexual. Durante la fecundación, cada una de las células germinales, aportará una dotación haploide de cromosomas, de cuya combinación dependerá el sexo masculino o femenino del nuevo ser, con una dotación final diploide de cromosomas. De ahí que el genoma nuclear del nuevo ser esté constituido al 50% por la información genética derivada del padre y el otro 50% derivado de la madre. Esta información paterna y materna permanecerá almacenada en las células somáticas siempre de forma físicamente independiente (son cromosomas homólogos pero diferentes) mientras que en las células germinales se produce una recombinación entre cromosomas homólogos, generando cromosomas singulares basados en la recombinación del ADN materno y paterno. Además, cada célula germinal esta constituida por una de las 223 posibles combinaciones haploides de cromosomas matemos y paternos. En este sentido, el mecanismo de reproducción sexual garantiza la diversidad evolutiva de la especie, ya que asegura que el genoma nuclear del nuevo individuo es el resultado de una recombinación particular (en las células germinales) de los respectivos genomas de sus progenitores. Sin embargo, debemos destacar que la herencia mitocondrial es exclusivamente materna puesto que durante la fecundación el espermatozoide sólo aporta su núcleo al óvulo, mientras que en el óvulo se encuentran ambos genomas, el nuclear y el mitocondrial, ubicado este último en los orgánulos mitocondriales citoplasmáticos. En este sentido, el genoma mitocondrial es un instrumento de gran utilidad para seguir el linaje materno en el proceso de la herencia.</p> <p>TECNOLOGÍA Y AVANCES SOBRE EL GENOMA</p> <p>Los conocimientos requeridos para el avance del conocimiento sobre el genoma humano requieren al menos tres etapas consecutivas: i) completar la secuenciación de bases del ADN para obtener la información genética común a partir de un número suficiente de personas; ii) conocer qué genes o grupos de genes participan en cada tipo celular y en qué enfermedades podrían estar implicados; iii) adquirir datos referentes a todas las que se producen en la célula y su presencia relativa en los distintos tipos celulares y en las distintas enfermedades. Hasta la actualidad el conocimiento sobre la expresión de los genes se lleva a cabo de una forma muy reducida y selectiva, analizando o estudiando gen a gen su comportamiento e implicaciones en la salud y la enfermedad y a lo sumo estudiando simultáneamente un número reducido de genes. Los nuevos procedimientos basados en análisis sobre micromatrices (microarrays) de ADN permitirán analizar de forma simultánea la práctica totalidad de los genes, utilizando un soporte (chip) con una superficie aproximada de un centímetro cuadrado. Esta nueva capacidad de identificación simultánea y rápida de los genes, permitirá conocer el grado de interrelación entre genes o grupos de genes y su influencia en relación con la actividad funcional normal de la célula y por tanto, también de sus alteraciones e implicaciones en la patología. De igual modo, facilitará conocer la influencia de sustancias químicas exógenas sobre la expresión o alteración de los genes en los individuos. En un sentido amplio, nos permitirá comprender mejor que el genoma es el soporte de un potencial desarrollo físico del individuo y que su manifestación definitiva viene también definida por los factores ambientales que modulan la expresión del genoma de cada persona. En la actualidad los expertos están de acuerdo en que más de 6.000 enfermedades tiene un origen claramente hereditario y de ellas, tan solo en un 3% de los casos se ha podido llegar a identificar el gen responsable de la misma. Enfermedades como el Parkinson, Alzheimer, hemofilia, Síndrome de Down, multitud de patologías cardiacas, etc. podrían beneficiarse directamente de los avances en el conocimiento del genoma pero, las aplicaciones diagnósticas y terapéuticas podrían incrementarse por un factor importante, considerando que la manipulación genética de células puede ser utilizada también de forma indirecta con fines terapéuticos, modificando o modulando la expresión génica de células normales, por ejemplo con el fin de potenciar la respuestas del sistema inmunitario, como es el caso de las vacunas. Esto abre también nuevas expectativas en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades adquiridas, como son el cáncer, las enfermedades infecciosas, etc. En este contexto, surge la terapia génica como una parte especializada de este conocimiento que pretende estudiar y evaluar la posibilidad de reparar, sustituir o silenciar parte del repertorio genético de las células, con fines terapéuticos. Pero destacar que detrás de estos descubrimientos hay importantes intereses económicos, con un gran potencial de suculentos beneficios, lo cual abre un amplio debate sobre la posibilidad de patentar los genes o las aplicaciones médicas de estos nuevos hallazgos. El desarrollo de nuevos fármacos basados en la información derivada de nuestro conocimiento sobre el genoma abre, pues, un nuevo espacio en donde los conceptos bioéticos deberán aportar luz o límites a la hora de regular el posible conflicto de intereses que pudiera presentarse entre los beneficios a la humanidad y los intereses privados de empresas o grupos comerciales. En este sentido, no debe resultar baldío insistir en que el genoma humano es uno de los más valiosos patrimonios del ser humano y, por tanto, su información genética debe ser considerada como un patrimonio indiscutible de la humanidad.</p> <p>PERSPECTIVAS DEL GENOMA</p> <p>Con el fin de apreciar el insospechado potencial que tiene el conocimiento del genoma desde el punto de vista socio-sanitario, diremos que todo lo mencionado en relación con las enfermedades deriva del conocimiento que en la actualidad disponemos respecto de los genes, los cuales son aquellas regiones del ADN que se manifiestan en forma de proteína después de ser decodificada su información genética. Los genes son la parte más importante del genoma porque es la región que define las características estructurales y funcionales de nuestro organismo. Sin embargo, debemos señalar que las regiones génicas representan solo el 3% del genoma, mientras que el resto de este gran libro de la vida, es decir, el 97% restante de las secuencias de nucleótidos presentes en el ADN, no tiene una función claramente codificante y desempeña funciones reguladoras, estructurales y, en gran medida, su función es desconocida. Algunos autores se refieren a estas regiones como ADN basura, lo cual no deja de ser una interpretación reduccionista. En cualquier caso, el mayor conocimiento sobre el significado y función de cada una de las partes del genoma y la posibilidad de modular o regular las funciones de los genes, actuando no sólo directamente sobre los mismos, sino también sobre las regiones no codificantes, abrirá, sin lugar a dudas, un potencial de aplicación socio-sanitario con insospechadas ventajas. En este sentido, es razonable pensar que un conocimiento completo desde el punto de vista estructural y funcional del genoma humano no se alcanzará antes de varias décadas. Sin embargo, los conocimientos actualmente disponibles son muy alentadores y ponen de manifiesto que constituyen los cimientos de la medicina molecular del siglo XXI. Mientras tanto, debemos señalar que el conocimiento adquirido en los últimos años sobre el genoma nos ha de permitir comprender mejor la normalidad y la enfermedad, las limitaciones y expectativa de vida de un individuo, las bases moleculares de la enfermedad, los mecanismos de la diferenciación celular, la regulación de la expresión de los genes, la biodiversidad de los individuos y las especies en la naturaleza y de cómo en la actualidad los avances en la tecnología del ADN recombinante o ingeniería genética, sumados a los conocimientos derivados del Proyecto Genoma Humano, tendrán una repercusión directa en las nuevas terapias basadas en la utilización elementos genéticos (terapia génica), así como ofrecernos un marco de comprensión del significado potencial de la clonación humana y su potencial aplicación en el transplante, como fuente inagotable de tejidos y órganos.</p> </td> </tr> </tbody> </table> </p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2009/09/01/beatles BEATLES 2009-09-01T06:34:52+00:00 2009-09-01T06:34:52+00:00 <p>El cuarteto (integrado por John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr) se formó en 1957 y se disolvió en 1970. A pesar del poco tiempo lograron lo que a otros grupos les llevó años. Se convirtieron en un fenómeno de ventas, que se llamó Beatlemanía, en especial porque sus fans gritaban y bailaban al ritmo de sus canciones. Estuvieron al tope de los rankings tanto en Europa como en los Estados Unidos. Es así que se lo considera uno de las bandas musicales más influyentes y exitosas de la segunda mitad del siglo XX. Un cambio en la música del siglo XX La revolución es un cambio brusco, total y radical; eso es lo que sucedió en el rock del siglo XX. Un grupo de jóvenes irrumpieron en el arte musical imponiendo un ritmo hasta ese entonces jamás escuchado. Destacarse y romper con todo lo anterior no es fácil, por eso quienes lo logran pasan a la historia sin más (y con todos los honores). The Beatles consiguieron con su música, su forma de vestir, sus actuaciones, imponer modas y estilos de comportamiento. A finales de los años cincuenta en el ámbito musical del Reino Unido se inició un movimiento cultural juvenil que fue como una alternativa al dominio estadounidense liderado por Elvis Presley, que partió del ritmo e instrumentación del rock and roll para desembocar en el pop. Y fue en la ciudad de Liverpool donde nació la formación que cambió todo. El nombre del grupo surgió de un juego de palabras creado por el término beetle (escarabajo) y beat (ritmo, compás). El cuarteto (integrado por John Winston Ono Lennon, James Paul McCartney, George Harold Harrison y Richard Starkey -Ringo Starr-) se formó en 1957 y se disolvió en 1970, pero a pesar del poco tiempo lograron lo que a otros grupos les llevó años. Es así que se lo considera uno de los grupos musicales más influyentes y exitosos de la segunda mitad del siglo XX.</p> <p>El comienzo de todo En la segunda mitad de la década de 1950, John Lennon y su amigo Pete Shotton formaron un grupo que se llamó The Quarrymen y al cual, en 1957, se unió Paul McCartney. Le siguió George Harrison. Esta banda empezó a tocar en diversos locales de Liverpool, momento en el que se les unió el bajista Stuart Sutcliffe. El nombre de la formación tuvo variaciones, se llamó primero Long John and the Silver Beatles, luego The Silver Beatles hasta llegar al nombre con el cual el mundo los conoció, The Beatles. El cuarteto comenzó su carrera en un club nocturno en la ciudad de Hamburgo, Alemania. Poco después, Sutcliffe (el bajista) murió -presumiblemente como consecuencia de una paliza por parte de una patota-. La formación de The Beatles quedó compuesta por John, Paul, George y Pete Best. Al volver a su ciudad natal ya eran bastante populares, y conocieron a un joven que pronto se convirtió en su manager, Brian Epstein. Por él el look de los Beatles en sus primeras épocas fue uniformado y pulcro. En un principio, el grupo fue rechazado por muchas compañías de discos. Pero fue George Martin, un joven productor de una subdivisión de EMI -la hasta entonces poco conocida Parlophone- quien los aceptó para grabar un primer disco. En esta instancia Pete Best fue sustituido por Ringo Starr, quien los ayudaba cuando Best no se sentía motivado para colaborar con la banda. El resultado fue su primer single, "Love Me Do", que, por ser su primer disco, alcanzó un buen puesto en las listas de ventas. Sus siguientes lanzamientos, realizados entre 1962 y 1965, los situaron en el número uno, casi simultáneamente a la salida a venta: "From me to you", "She loves you", "I wanna hold your hand", "Can´t buy me love", "A hard day´s night", "I feel fine", "Ticket to ride", "Help!", "We can´t work it out". De esta manera su ascenso fue meteórico, los jóvenes británicos empezaron a copar las listas europeas y el difícil mercado estadounidense, que ya tenía sus propias estrellas. A mediados de los sesenta, The Beatles vendió cantidades infinitas de su música en formato de single, epé (siglas de extended play, disco de cuatro canciones) y elepé (de long play, álbum de larga duración). Hasta 1965, con decenas de canciones publicaron seis elepés: "Please Please Me" (1963), grabado íntegramente en un solo día. Después siguieron con "With The Beatles", del mismo año. "A hard day´s night" (1964) "Beatles for sale" (1964), "Help!" (1965) y "Rubber Soul" (1965). Este fenómeno de ventas fue denominado Beatlemanía, en especial porque sus fans gritaban y bailaban al ritmo de sus canciones. Después del éxito de la música vino el cine. Rodaron su primera película "A Hard Day's Night" consiguiendo muy buenas críticas, comparándolos con los mismísimos hermanos Marx. En 1965 rodaron otra película "Help!", dando lugar al disco del mismo título. A pesar de tantos éxitos el grupo tuvo que hacer frente a diversos escándalos, siendo el más destacable el que se produjo por una entrevista de John Lennon en la que afirmaba que "los Beatles eran en ese momento más famosos que Jesucristo". En muchos países fanáticos religiosos organizaron quemas de discos y la banda fue vetada en la radio. A consecuencia, The Beatles abandonó las giras definitivamente siendo el concierto de San Francisco, el día 29 de agosto de 1966, el último de su carrera. Después de esto el grupo se dedicó a descansar y a preparar su próximo disco. A finales de ese año, se publicó un álbum recopilatorio de Parlophone llamado "A Collection of Beatles' Oldies", en el que se incluían los antiguos éxitos. El gran cambio musical ocurrió con "Revolver", su álbum de 1966, en el que se incluía secciones de viento y cuerda, sonidos electrónicos usados por las vanguardias musicales eruditas y letras en las que se usaban la ironía, la sátira, el mensaje utópico y el surrealismo. Fue el inicio de la experimentación musical y psicotrópica: el LSD se convirtió en fuente de inspiración. Su siguiente álbum fue "Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band" -su obra más innovadora-, un elepé que marcó el nacimiento de la música psicodélica y supuso un rotundo éxito mundial para el grupo británico, que alcanzó el número uno simultáneamente en las listas británicas y estadounidenses. El 21 de agosto de 1967 murió su manager Brian Epstein de una sobredosis accidental de medicamentos (aunque se ha dicho que se quiso suicidar). También en 1967, bajo una idea de Paul McCartney y Linda McCarntey (su esposa), produjeron la película para televisión "Magical Mystery Tour", con la posterior edición del trabajo discográfico del mismo nombre. El final En 1968 publicaron el álbum y la película "Yellow Submarine". John Lennon conoció por esta época a la artista japonesa Yoko Ono, quien llegó a influir enormemente en él y en el grupo, creando una continua molestia en el seno de la banda. Con la gran cantidad de canciones compuestas en la India y a su regreso en Londres, editaron el doble elepé "The Beatles", más conocido como el álbum Blanco. Las tensiones dentro del grupo iban siendo cada vez más notables. Todo esto quedó grabado en el siguiente proyecto, el documental "Let it Be". Después de dar el famoso concierto de la azotea en el edificio de su sello discográfico Apple en el centro de Londres, el grupo no quedó contento con el disco y no se editó hasta casi un año después. Decidió entrar en el estudio por última vez para grabar el que fue su último disco (aunque se puso a la venta antes que "Let it be"), el imprescindible "Abbey Road" (1969). El disco acabó por separar del todo al grupo, siendo grabada cada canción con cada uno por separado, juntándose los cuatro en el estudio en pocas ocasiones. Tras la publicación de "Let It Be", en 1970, se separaron definitivamente, siguiendo cada miembro con su carrera musical en solitario.</p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2009/07/20/la-velocidad-la-luz-2 LA VELOCIDAD DE LA LUZ 2009-07-20T19:18:24+00:00 2009-09-01T03:31:33+00:00 <p>                                                         <span class="xlarge"><strong>  LA   VELOCIDAD  DE LA   LUZ </strong></span></p> <p><span class="xlarge"></p> <h3>La velocidad de la luz no ha sido siempre constante, ya que hace 2.000 millones de años era algo inferior en la Tierra, según nuevos datos obtenidos del reactor nuclear de Oklo, en Gabón, que ya en tiempos prehistóricos generaba calor mediante reacciones nucleares similares a las que hoy emplean las centrales atómicas. El descubrimiento necesita ser ratificado con más mediciones, pero refuerza la necesidad de un nuevo marco teórico para explicar el Universo. </p> <p>  La <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luz">velocidad de la luz</a></h3> <h3>una de las más importantes constantes conocidas del Universo, pudo ser algo inferior hace dos mil millones de años, según se desprende de una antigua fuente de información, el reactor natural de Oklo, que hasta ahora avalaba la constancia de la velocidad de la luz. </p> <p>La sorpresa ha surgido cuando investigadores de la Universidad de California trataban de medir con más precisión la constante de estructura fina, también conocida como alpha. </p> <p>Esta constante fina o alpha es la que relaciona la velocidad del electrón en el estado más bajo de energía del átomo de hidrógeno, con la velocidad de la luz. La estructura fina es una de las constantes fundamentales del Universo, junto a la que describe la relación de masa del electrón con la del protón y junto a la que relaciona la fuerza gravitacional con la eléctrica. </p> <p>Sobre estas constantes fundamentales se han elaborado tanto la relatividad restringida como la relatividad general y la teoría cuántica, que son las que describen el conjunto de partículas y campos conocidos. Por ello, cualquier variación en una de estas constantes tendría gran trascendencia para la física actual. </p> <p><strong>El parámetro alpha</strong> </p> <p>Al revisar los datos ofrecidos por el reactor Oklo con un espectro de información que los autores denominan "más realista", las cifras obtenidas para esa constante de estructura fina sugieren que el parámetro alpha ha disminuido respecto a hace 2.000 millones de años. </p> <p>La idea de que la velocidad de la luz es constante proviene de la medida del parámetro alpha, cuya variación, para muchos físicos, significa un cambio de la velocidad de luz. </p> <p>Hasta ahora, los físicos que se oponen a aceptar cualquier variación en la velocidad de la luz se basan, entre otras fuentes, en la información facilitada por el <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen1/ciencia2/42/htm/sec_12.html">reactor nuclear natural</a> que fue encontrado en 1972 en Oklo, Gabón, África Occidental. </p> <p>Este yacimiento de uranio, que abarca una superficie de aproximadamente 35.000 km2, se puso en funcionamiento hace casi 2.000 millones de años, cuando diversas reacciones nucleares se originaron espontáneamente en esa región africana, generando calor de la misma forma que lo hacen las actuales centrales nucleares. </p> <p><strong>Ligera variación</strong> </p> <p>Los análisis realizados hasta ahora sobre los isótopos radiactivos de Oklo habían determinado que las reacciones nucleares de hace 2.000 millones de años eran iguales a las de hoy, lo que significaba que la constante alpha también era la misma y, por ende, que la velocidad de la luz era también constante. </p> <p>Sin embargo, el nuevo estudio sobre los datos de Oklo ofrece datos más precisos que los disponibles anteriormente, señalando que la constante alpha ha disminuido en más de 4,5 partes en 10 elevado a 8 desde que surgió el reactor natural, lo que en principio supone que la velocidad de la luz ha variado también ligeramente respecto al valor de hace 2.000 millones de años. </p> <p>Los resultados de esta investigación se publican en <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://link.aps.org/abstract/PRD/v69/e121701">Physical Review D</a>, donde el abstract está disponible en Internet, si bien una versión libre de este artículo está publicada en <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://arxiv.org/PS_cache/nucl-th/pdf/0309/0309048.pdf">Arxiv</a>. La revista <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.newscientist.com/news/news.jsp?id=ns99996092">Newscientist</a> también ha dedicado un artículo a este descubrimiento. </p> <p>La comunidad científica ha reaccionado de diversa forma ante el descubrimiento, que aún necesita ser confirmado por otros experimentos antes de que pueda afirmarse categóricamente que la velocidad de la luz es variable. </p> <p><strong>Física revisada</strong> </p> <p>Las supuesta variación de la velocidad de la luz contradice la teoría de la Relatividad de Einstein, además de cuestionar otras muchas teorías de la física tradicional. </p> <p>La eventualidad de una variación temporal de las constantes fundamentales ha sido contemplada desde los años cuarenta del siglo pasado por algunos físicos, que han insistido en realizar medidas precisas de algunos fenómenos relacionados con las constantes fundamentales para comprobar si alguna de ellas ha podido variar con el tiempo. </p> <p>Esta hipótesis, planteada por Dirac, Jordan y otros, es la que ha llevado a los físicos a profundizar en los valores atribuidos a las constantes fundamentales y a sugerir que la velocidad de la luz ha podido ser diferente en otros momentos de la historia de la Tierra. </p> <p>Algunos físicos creen al respecto que la eventual variación de la velocidad de la luz sería la explicación de algunos fenómenos cosmológicos desconcertantes, como la temperatura casi uniforme del Universo, al mismo tiempo que reforzaría las teorías sobre las dimensiones espaciales adicionales. </p> <p><strong>Nuevo marco teórico</strong> </p> <p>Los físicos siempre se han preguntado por qué las constantes fundamentales tienen los valores que se les atribuyen y si es posible que exista un mecanismo dinámico vinculado a la expansión del Universo que determine el valor, invariable o aleatorio, de estas constantes. </p> <p>Sin embargo, estas cuestiones no han encontrado respuesta en el cuadro de la física actual, donde las así llamadas constantes fundamentales han sido introducidas como parámetros arbitrarios. </p> <p>Es posible que estas cuestiones tengan respuesta en un marco teórico más completo que el actual, como ha sugerido <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.nebulasearch.com/encyclopedia/article/Kaluza-Klein_theory.html">Théodore Kaluza</a> con su generalización de la teoría de Einstein, la cual comprendería un espacio-tiempo de cinco dimensiones en el que las constantes fundamentales no tendrían parámetros invariables. </p> <p>La <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%EDa_de_las_cuerdas">teoría de las cuerdas</a> sugiere a su vez que todas las constantes son dadas por campos variables en el espacio y el tiempo asociados al campo gravitacional, por lo que el valor de todas las constantes puede predecirse. </p> <p>El nuevo análisis de los datos de Oklo y sus conclusiones prometen por ello profundizar en un debate crucial para la comprensión del mundo físico, ya que este descubrimiento refuerza los modelos cosmológicos alternativos como el sugerido por la teoría de las cuerdas, abundando en la necesidad de un nuevo marco teórico para explicar el Universo.</h3> <p></span></p> <p> </p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2009/07/20/la-velocidad-la-luz LA VELOCIDAD DE LA LUZ 2009-07-20T19:18:22+00:00 2009-09-29T00:27:24+00:00 <p>                                                         <span class="xlarge"><strong>  LA   VELOCIDAD  DE LA   LUZ </strong></span></p> <p><span class="xlarge"></p> <h3>La velocidad de la luz no ha sido siempre constante, ya que hace 2.000 millones de años era algo inferior en la Tierra, según nuevos datos obtenidos del reactor nuclear de Oklo, en Gabón, que ya en tiempos prehistóricos generaba calor mediante reacciones nucleares similares a las que hoy emplean las centrales atómicas. El descubrimiento necesita ser ratificado con más mediciones, pero refuerza la necesidad de un nuevo marco teórico para explicar el Universo. </p> <p>  La <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Luz">velocidad de la luz</a>, una de las más importantes constantes conocidas del Universo, pudo ser algo inferior hace dos mil millones de años, según se desprende de una antigua fuente de información, el reactor natural de Oklo, que hasta ahora avalaba la constancia de la velocidad de la luz. </p> <p>La sorpresa ha surgido cuando investigadores de la Universidad de California trataban de medir con más precisión la constante de estructura fina, también conocida como alpha. </p> <p>Esta constante fina o alpha es la que relaciona la velocidad del electrón en el estado más bajo de energía del átomo de hidrógeno, con la velocidad de la luz. La estructura fina es una de las constantes fundamentales del Universo, junto a la que describe la relación de masa del electrón con la del protón y junto a la que relaciona la fuerza gravitacional con la eléctrica. </p> <p>Sobre estas constantes fundamentales se han elaborado tanto la relatividad restringida como la relatividad general y la teoría cuántica, que son las que describen el conjunto de partículas y campos conocidos. Por ello, cualquier variación en una de estas constantes tendría gran trascendencia para la física actual. </p> <p><strong>El parámetro alpha</strong> </p> <p>Al revisar los datos ofrecidos por el reactor Oklo con un espectro de información que los autores denominan "más realista", las cifras obtenidas para esa constante de estructura fina sugieren que el parámetro alpha ha disminuido respecto a hace 2.000 millones de años. </p> <p>La idea de que la velocidad de la luz es constante proviene de la medida del parámetro alpha, cuya variación, para muchos físicos, significa un cambio de la velocidad de luz. </p> <p>Hasta ahora, los físicos que se oponen a aceptar cualquier variación en la velocidad de la luz se basan, entre otras fuentes, en la información facilitada por el <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://bibliotecadigital.ilce.edu.mx/sites/ciencia/volumen1/ciencia2/42/htm/sec_12.html">reactor nuclear natural</a> que fue encontrado en 1972 en Oklo, Gabón, África Occidental. </p> <p>Este yacimiento de uranio, que abarca una superficie de aproximadamente 35.000 km2, se puso en funcionamiento hace casi 2.000 millones de años, cuando diversas reacciones nucleares se originaron espontáneamente en esa región africana, generando calor de la misma forma que lo hacen las actuales centrales nucleares. </p> <p><strong>Ligera variación</strong> </p> <p>Los análisis realizados hasta ahora sobre los isótopos radiactivos de Oklo habían determinado que las reacciones nucleares de hace 2.000 millones de años eran iguales a las de hoy, lo que significaba que la constante alpha también era la misma y, por ende, que la velocidad de la luz era también constante. </p> <p>Sin embargo, el nuevo estudio sobre los datos de Oklo ofrece datos más precisos que los disponibles anteriormente, señalando que la constante alpha ha disminuido en más de 4,5 partes en 10 elevado a 8 desde que surgió el reactor natural, lo que en principio supone que la velocidad de la luz ha variado también ligeramente respecto al valor de hace 2.000 millones de años. </p> <p>Los resultados de esta investigación se publican en <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://link.aps.org/abstract/PRD/v69/e121701">Physical Review D</a>, donde el abstract está disponible en Internet, si bien una versión libre de este artículo está publicada en <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://arxiv.org/PS_cache/nucl-th/pdf/0309/0309048.pdf">Arxiv</a>. La revista <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.newscientist.com/news/news.jsp?id=ns99996092">Newscientist</a> también ha dedicado un artículo a este descubrimiento. </p> <p>La comunidad científica ha reaccionado de diversa forma ante el descubrimiento, que aún necesita ser confirmado por otros experimentos antes de que pueda afirmarse categóricamente que la velocidad de la luz es variable. </p> <p><strong>Física revisada</strong> </p> <p>Las supuesta variación de la velocidad de la luz contradice la teoría de la Relatividad de Einstein, además de cuestionar otras muchas teorías de la física tradicional. </p> <p>La eventualidad de una variación temporal de las constantes fundamentales ha sido contemplada desde los años cuarenta del siglo pasado por algunos físicos, que han insistido en realizar medidas precisas de algunos fenómenos relacionados con las constantes fundamentales para comprobar si alguna de ellas ha podido variar con el tiempo. </p> <p>Esta hipótesis, planteada por Dirac, Jordan y otros, es la que ha llevado a los físicos a profundizar en los valores atribuidos a las constantes fundamentales y a sugerir que la velocidad de la luz ha podido ser diferente en otros momentos de la historia de la Tierra. </p> <p>Algunos físicos creen al respecto que la eventual variación de la velocidad de la luz sería la explicación de algunos fenómenos cosmológicos desconcertantes, como la temperatura casi uniforme del Universo, al mismo tiempo que reforzaría las teorías sobre las dimensiones espaciales adicionales. </p> <p><strong>Nuevo marco teórico</strong> </p> <p>Los físicos siempre se han preguntado por qué las constantes fundamentales tienen los valores que se les atribuyen y si es posible que exista un mecanismo dinámico vinculado a la expansión del Universo que determine el valor, invariable o aleatorio, de estas constantes. </p> <p>Sin embargo, estas cuestiones no han encontrado respuesta en el cuadro de la física actual, donde las así llamadas constantes fundamentales han sido introducidas como parámetros arbitrarios. </p> <p>Es posible que estas cuestiones tengan respuesta en un marco teórico más completo que el actual, como ha sugerido <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://www.nebulasearch.com/encyclopedia/article/Kaluza-Klein_theory.html">Théodore Kaluza</a> con su generalización de la teoría de Einstein, la cual comprendería un espacio-tiempo de cinco dimensiones en el que las constantes fundamentales no tendrían parámetros invariables. </p> <p>La <a onclick="window.open(this.href,'_blank');return false;" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%EDa_de_las_cuerdas">teoría de las cuerdas</a> sugiere a su vez que todas las constantes son dadas por campos variables en el espacio y el tiempo asociados al campo gravitacional, por lo que el valor de todas las constantes puede predecirse. </p> <p>El nuevo análisis de los datos de Oklo y sus conclusiones prometen por ello profundizar en un debate crucial para la comprensión del mundo físico, ya que este descubrimiento refuerza los modelos cosmológicos alternativos como el sugerido por la teoría de las cuerdas, abundando en la necesidad de un nuevo marco teórico para explicar el Universo.</h3> <p></span></p> <p> </p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2009/02/20/costa-norte-debe-ser-alternativa-machu-picchu COSTA NORTE DEBE SER ALTERNATIVA A MACHU PICCHU 2009-02-20T19:24:46+00:00 2009-06-06T00:28:12+00:00 <p><img class="imgizqda" src="http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/alva22.JPG" alt="" width="147" height="99" /></p> <p class="MsoNormal"><strong><span>El director de Museo de Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, dijo que desde el descubrimiento de la tumba del Señor de Sipán, el turismo a Lambayeque se ha incrementado notablemente y que la costa norte espera convertirse en un foco turístico alternativo a Machu Picchu.</p> <p> “<em><span>En algún momento tenemos que llegar, sino al nivel de Machu Picchu, por lo menos acercanos a ello. La costa norte y esta región tienen que presentarse como alternativa a Machu Pichu que está llegando ya a sus límites, y que además es para presentar a los visitantes una visión diferente de lo que fue el Antiguo Perú</span></em>”, manifestó.</p> <p> Según Walter Alva, Machu Picchu representa una obra de arquitectura maravillosa, </span></strong><strong><span style="font-weight: normal;">pero en la costa norte se puede observar otro tipo de cultura totalmente diferente</span></strong><strong><span> que se creó en medio del desierto y con un clima muy seco y en donde se dominaron los metales y sobre todo la orfebrería, que dijo que en algunos casos fue muy superior a la de los Incas.</p> <p> En cuanto al caso particular del Museo de Tumbas Reales de Sipán, explicó que ha generado una gran afluencia de turismo en la región y que recibe un promedio de 140 mil visitas por año, por lo que se autosostiene y hasta genera excedentes.</p> <p> Asimismo, el arqueólogo expresó que gracias al museo que alberga al Señor de Sipán </span></strong><strong><span style="font-weight: normal; color: #3333ff;">Lambayeque se ha convertido en uno de los principales puntos turístico del Perú</span></strong><strong><span> y se mostró confiado en que aún hay mucho por descubrir, por lo que pidió que continúe el apoyo del Estado.</p> <p> De otro lado, respecto al recientemente inaugurado Museo de Sitio de Huaca Rajada indicó que se espera que complemente los hallazgos exhibidos en el Museo de Tumbas Reales, pues explicó que en este último se exponen los vestigios hallados desde el descubrimiento de la tumba de Sipán en 1987 hasta el año 2000.</p> <p> Por su parte, el museo de huaca Rajada expondrá los hallazgos desde el año 2007 en adelante. Incluso explicó que en la construcción del nuevo museo se ha destinado aproximadamente dos tercios del museo para exponer los nuevos descubrimientos que se hagan en los próximos años.</p> <p> Además, Alva resaltó el hecho de que el desarrollo del nuevo museo se hará fomentando el desarrollo de las comunidades aledañas para que reciban parte de los beneficios obtenidos por las visitas al Museo de Huaca Rajada.</p> <p> “<em><span>Si en este museo (de Tumbas Reales de Sipán) tenemos un promedio de 140 mil visitantes, eso también debe verse reflejado en el Museo de Sitio (de Huaca Rajada). Creo que es el complemento necesario para el surgimiento de museos educativos que fomenten el turismo y consecuentemente el desarrollo de nuestros pueblos</span></em>”, agregó.</span></strong></p> <p class="MsoNormal"> </p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2008/12/26/los-mochicas LOS MOCHICAS 2008-12-26T21:01:07+00:00 2009-10-21T16:58:18+00:00 <p>Uno de los más importantes desarrollos de los estudios sobre la cultura Mochica en los últimos diez años es la cada vez más clara división entre una esfera sur y una esfera norte geográficamente separadas por la Pampa de Paiján. En estas dos áreas de la costa norte peruana entidades políticas de diferente grado de complejidad se desarrollaron entre los años 100 y 750 d.C. La adscripción de todos los Mochicas a una sola entidad política parece derivar de una falta de análisis de variaciones regionales en todos los aspectos de la cultura material, del énfasis de los estudios arqueológicos desde principios de siglo en el área de los valles de Moche y Chicama, centro de la esfera Mochica del sur, y de la escasez de colecciones comparativas de Mochica del norte. Los Mochica del sur parecen haber sido un estado unificado que se embarco en un proceso de expansión hacia el sur durante las fases III y IV. Aun cuando los Mochicas del norte y sur siguieron diferentes líneas de desarrollo todas compartieron estrategias económicas, organizaciones sociales y prácticas y creencias ideológicas. En este artículo presentamos las evidencias disponibles para postular la división e interpretamos las circunstancias históricas y ecológicas que generaron las diferentes sendas de desarrollo.</p> <p> One of the most important developments in Moche studies in the last ten years is the increasingly apparent division between a northern and a southern sphere, geographically separated by the Pampa de Paiján. In these two areas of the Peruvian North Coast distinct political entities developed between A.D. 100 and 750. The ascription of all Moche to one single political entity seems to derive from the predominance of archaeological studies starting at the turn of the century in and around the southern valleys of the Moche, a scarcity of comprehensive collections for the northern Moche, and a general lack of analysis of regional variations in Moche material culture. The southern Moche seems to have been a single, unified expansive state that underwent a process of southward expansion during Phases III and IV. In spite of different developmental paths, both the northern and southern Moche polities shared similar economic strategies, social organizations, and ideological practices and beliefs. In this paper we present the evidences available to postulate the division and interpret the historical and ecological circumstances that generated the different developmental paths and ceramic sequences.</p> <p> Introducción</p> <p> En los últimos años la arqueología de la costa norte del Perú, y particularmente la arqueología Mochica, han experimentado un inusitado desarrollo, especialmente a partir del descubrimiento y excavación de las tumbas reales de Sipán en 1987. El renovado interés que existe en el fenómeno Mochica se puede ver en la gran cantidad de investigaciones que hoy se llevan a cabo (Uceda y Mujica 1994), y en el número de publicaciones sobre diversos aspectos de este pueblo que aparecen cada año. Este desarrollo no está basado sólo en recientes descubrimientos, sino que es el resultado del aporte de una larga tradición de investigadores que comenzó con Max Uhle y Rafael Larco, y ha continuado con la contribución de un gran número de peruanos y extranjeros dedicados al estudio de esta sobresaliente sociedad. </p> <p> Actualmente gran parte de las investigaciones sobre la cultura Mochica están dedicadas al estudio de tres grandes temas: la iconografía y la secuencia cerámica, y particularmente la estructura política regional. Una serie de recientes estudios están tratando de establecer cuántas regiones, entidades políticas o estados constituyeron el fenómeno Mochica. Tradicionalmente se aceptaba que los Mochicas fueron a lo largo de su historia un estado centralizado o una entidad política unificada y monolítica (Figura 1), controlada por una clase gobernante de sacerdotes guerreros desde una capital ubicada en las Huacas de Moche. Los Mochicas habrían difundido sus tradiciones a lo largo de un amplio territorio a través de un proceso de conquista militar. Esta concepción centralizada y expansiva está siendo cuestionada. Nuevos estudios arqueológicos sugieren que existirían contemporáneamente al menos dos grandes regiones Mochicas, una norte y otra sur, separadas por la Pampa de Paiján (Figura 2; Donnan 1990, n.d., Donnan y Cock 1986).</p> <p> Paralelamente se están reexaminando las peculiaridades del desarrollo de las manifestaciones culturales del fenómeno Mochica en diversas regiones, especialmente en cuanto a su secuencia cerámica. La secuencia cerámica Mochica de cinco fases, planteada por Larco en 1948 y confirmada en numerosos estudios de colecciones y trabajos arqueológicos, si bien útil para explicar la evolución de la cerámica Mochica en la región sur (en adelante Mochica-Sur), aparentemente no tienen la misma utilidad en la región norteña del fenómeno Mochica (en adelante Mochica-Norte).</p> <p> Nuevos descubrimientos y nuevas líneas de investigación han llevado a cuestionar la existencia de un estado Mochica único y unificado, y de una sola secuencia cerámica, pero a la vez han reafirmado la uniformidad de "lo Mochica" como entidad cultural. Es cada vez más claro que los Mochicas de diversas regiones compartieron a lo largo de su historia una serie de elementos en común, los cuales evitaron que las diferentes entidades políticas seconvirtieran en entidades culturales independientes. </p> <p> Cuando pensamos en los Mochicas nos imaginamos una sociedad cohesionada, que compartía un ecosistema definido por los valles costeños de Piura a Nepeña (Donnan 1978) y que estaba expuesta a ciclos de Niños y sequías. Es muy probable que los Mochicas hablaran una misma lengua, emparentada con la lengua Muchik (Carrera [1644] 1939); participaran en ceremonias muy semejantes, como la Ceremonia del Sacrificio (Alva y Donnan 1993) y rindieran culto a los mismos dioses, especialmente Aia Paec (Larco 1948, Castillo 1989). Una compleja jerarquización de la sociedad fue común a todas las entidades políticas Mochicas (Larco 1938, 1939), mostrándose la posición de los individuos en todos los aspectos de la vida cotidiana; desde sus ropajes y joyería, sus armas y literas, los portadores y sirvientes que tenían, hasta su porte y musculatura que dependía, al fin y al cabo, de su dieta. Luego de su muerte cada individuo recibía un tratamiento funerario que reflejaba su posición en la sociedad a través del tipo y tamaño de su tumba y de los objetos depositados como ofrendas en ella (Castillo y Donnan 1994, Donnan n.d., Donnan y Mackey 1978). Sabemos también que los señores Mochicas contaron con artesanos de gran experiencia, capaces de enroscar minúsculas laminas de oro y hacerlas parecer hilos (Alva y Donnan 1993: Fig. 185), o de decorar ceramios y paredes con detallados diseños que mostraban ceremonias y rituales, así como animales silvestres y monstruos sobrenaturales (Uceda, et. al. 1994; Bonavia 1985; PACEB 1994). También construyeron algunos de los templos y residencias más suntuosas que se hayan visto en los Andes (Hass 1985). Si bien estos elementos nos hablan de una sociedad compleja y jerarquizada, son las semejanzas estilísticas de los artefactos producidos en diversas regiones y bajo distintas administraciones las que nos indican una tradición compartida y una fuerte interacción entre los Mochicas de diversas regiones.</p> <p> Primera parte: una sola cultura mochica</p> <p> La idea que los Mochicas constituyeron una sola entidad política y cultural es el resultado de las peculiaridades de la evidencia arqueológica. Para explicar como se llegó a esta interpretación queremos plantear tres fases en que las evidencias fueron colectadas e interpretadas. En la primera fase se determinó que existía <u>una sola cultura</u> Mochica, diferente e independiente de otras culturas prehispánicas. Esta cultura había antecedido a la irrupción de elementos asociados con el Horizonte Medio y la cultura Chimú. Esta interpretación estuvo basada en la identificación en diferentes valles de la costa norte de un repertorio de artefactos, especialmente ceramios, muy semejantes en forma y decoración, y de una comparación de este estiloe con el de objetos obtenidos en otras regiones, especialmente en la costa central. </p> <p> En la segunda fase se definió que los artefactos cerámicos producidos por los Mochicas habían evolucionado en todas las regiones influenciadas por esta cultura de acuerdo a <u>una misma secuencia</u>, configurada por Rafael Larco en cinco fases estilísticas. Esta secuencia estuvo basada en un estudio sistemático de grandes colecciones de cerámica, especialmente la colección del Museo de Chiclín (hoy Museo Arqueológico Rafael Larco H.), y de superposiciones de contextos funerarios de donde provenían los ceramios. Finalmente, en la tercera fase se definió el carácter político del fenómeno Mochica. La expansión de la cultura Mochica y la difusión de su cultura material habrían sido el resultado de <u>una sola entidad política</u> expansiva y militarista, que durante las fases tres y cuatro alcanzó a conquistar la región comprendida entre los valles de Lambayeque y Nepeña. Signo inequívoco de este proceso era la distribución de la cerámica Mochica, especialmente de la cerámica elaborada que representaba a las clases gobernantes de esta sociedad.</p> <ul> <li>Una Sola Cultura</li> </ul> <p> Las culturas precolombinas usualmente han sido definidas a través de conjuntos de objetos que comparten los mismos rasgos estilísticos, especialmente objetos cerámicos. Conjuntos de objetos con diferentes rasgos estilísticos representan diversas culturas, e interacciones entre estilos, por ejemplo cuando un estilos aparece influenciando a otro, se interpretan como interacciones entre diferentes entidades culturales. Una vez que el repertorio de rasgos ha sido definido, se estudia su distribución en el espacio para entender cuál fue el ámbito geográfico controlado o influenciado por una determinada cultura. Culturas arqueológicas son, por lo tanto, conjuntos de objetos distribuidos en el espacio, no de personas ni de las sociedades que las organizaron. El primer paso en la creación de una cultura prehispánica, entonces, es caracterizar un estilo cerámico, tanto a través del estudio de objetos en contexto, como de objetos en colecciones. Con la cultura Mochica la situación no fue diferente, y fue el peculiar origen de la muestra cerámica que se estudió lo que llevó a pensar amuchos investigadores, incluidos nosotros, que los Mochica habían sido una sola entidad cultural.</p> <p> En el primer capítulo de la historia de los estudios sobre la cultura Mochica destacan tres personalidades: Max Uhle, investigador alemán que realizó las primeras excavaciones científicas en las Huacas del Sol y la Luna; Alfred Kroeber, uno de los pioneros de la antropología norteamericana que estudió en detalle las colecciones de Uhle; y particularmente Rafael Larco, investigador peruano que dedicó su vida, y buena parte de sus recursos, al estudio de esta sociedad. Antes del trabajo de estos investigadores, si bien existían colecciones en el Perú y el extranjero que incluían piezas de esta tradición, la cultura Mochica no existía como entidad independiente. La primera tarea de estos investigadores fue, pues, aislar el fenómeno Mochica de otros fenómenos culturales, y ubicarlo en la secuencia de culturas del antiguo Perú.</p> <p> Max Uhle, en sus excavaciones a principios de siglo en las Huacas de Moche, ubicó y excavó una serie de tumbas Mochicas, especialmente en las áreas definidas como sitios E y F al pie de la Huaca de la Luna (Uhle 1915, Kroeber 1925:213). Estas tumbas, lamentablemente nunca bien publicadas, contuvieron más de 680 piezas de cerámica estilísticamente muy consistentes. Muchas compartían la característica decoración pictórica en crema y ocre, y/o detallada decoración escultórica que permitían diferenciarlas fácilmente de otros estilos encontrados en el sitio, especialmente del ubicuo estilo Chimú, y del estilo Tiahuanaco encontrado por el mismo Uhle en Pachacamac en 1896 (1903). Uhle además determinó que este estilo era contemporáneo con la construcción de la Huaca de la Luna (Uhle 1915:105), por lo tanto los arquitectos de estas masivas estructuras pertenecían a la misma sociedad que había producido a los maestros artesanos que elaboraron esta fantástica cerámica.</p> <p> Kroeber (1925), luego de un minucioso análisis de las colecciones de Uhle en la Universidad de California, Berkeley, caracterizó por primera vez el estilo, diferenciándolo de otros estilos encontrados en el sitio. La información estratigráfica recogida por Uhle permitía concluir que el nuevo estilo era anterior a los estilos Tiahuanaco y Chimú, por lo que Kroeber lo llama Proto-Chimú. El estilo caracterizado por Kroeber no era exclusividad de la colección de Uhle; piezas semejantes existían en otros Museos en Europa, los Estados Unidos y el Perú. Kroeber en su estudio comparó las colecciones recogidas por Uhle con colecciones existentes entonces en el American Museum of Natural History y el Peabody Museum. En estos museos Kroeber encontró ceramios con las mismas características estilísticas, confirmando que se trataba no de un fenómeno aislado, sino de un estilo consistente y difundido en la costa norte. Ahora bien, pequeñas diferencias existían entre algunos grupos de objetos, especialmente en sus formas y contenidos iconográficos, lo que hacía sospechar que existían variaciones, quizá debidas a factores cronológicos, en el estilo. Es decir que estas colecciones incluían objetos de diversas épocas. Esta sospecha no se comprobaría hasta que no se estableciera una secuencia para la cerámica Mochica. </p> <p> En base a la procedencia de estas colecciones, y a informaciones recogidas durante sus propios viajes de investigación por la costa norte del Perú, Kroeber inició el estudio de la distribución espacial del estilo Proto-Chimú (Figura 3). Kroeber (1925:224-229) concluyó que el estilo Proto-Chimú "en realidad es característico sólo en [...] el área de Trujillo-Chimbote, ocurriendo infrecuentemente en las dos áreas adyacentes (Casma al sur, y Pacasmayo-Chepén al norte), y no apareciendo en lo absoluto en las dos áreas más norteñas (Lambayeque y Piura). Aún cuando estéticamente superior, Proto-Chimú permanece siendo un estilo local. Evidentemente existió durante un período de limitadas comunicaciones, probablemente de unidades políticas restringidas" (Kroeber 1925:228-229). </p> <p> Las características estilísticas que Kroeber encontró en los materiales excavados por Uhle también estaban presentes en miles de piezas en colecciones existentes en el Perú, especialmente en la colección pionera que Víctor Larco creara y que posteriormente fuera depositada en el Museo Nacional, y en la gigantesca colección que Rafael Larco congregara en la Hacienda Chiclín. Estas semejanzas estilísticas confirmaban, como era de esperarse, la consistencia del estilo Proto-Chimú y su enorme frecuencia. Se requería en este momento de un amplio corpus de piezas cerámicas para pasar de una simple caracterización a una definición del estilo y la iconografía Mochica. Rafael Larco, a través de excavaciones de cementerios en diversos valles de la costa norte entre Chicama y Santa (1945:30-41), y de la adquisición de colecciones menores, logró reunir la colección más grande y completa de cerámica Mochica que existe a la fecha. Fue en base al estudio de esta colección, proveniente en su inmensa mayoría de los valles de Chicama a Santa, que Larco definió el estilo Mochica (1945:15, 1948). </p> <p> El estudio de la cerámica Mochica emprendido por Larco es radicalmente diferente al estudio de Kroeber. Kroeber analizó la cerámica Mochica solamente desde una perspectiva estilística, tratando de identificar elementos que permitieran fechar sitios y comprender la secuencia cultural de la costa norte. Kroeber estaba interesado en identificar culturas (entendidas como unidades estilísticas); Larco estaba interesado en entender la mentalidad y la vida del hombre Mochica del pasado. Para Larco la cerámica Mochica era primero un documento de la vida en el pasado, y sólo en segundo lugar una herramienta estilística o un instrumento cronológico. Es por esto que Larco emprende y publica primero (1938, 1939, 1945) sus estudios interpretativos, donde describe al hombre Mochica y su sociedad, la religión y el arte, el gobierno y el culto a los muertos. Larco entendía la totalidad de la producción cerámica Mochica como el resultado de un grupo de individuos compartiendo un mismo sistema cultural, un mismo idioma y una misma religión, y regidos por una misma élite y un mismo sistema político. No fue sino hasta 1946 y 1948 que Larco publica su estudio de la secuencia estilística de la cerámica Mochica. Es por el énfasis en el individuo y no el estilo que Larco denomina a este fenómeno con el gentilicio Mochica. </p> <p> La acuciosidad y rigor del trabajo de Uhle, Kroeber y Larco está fuera de duda. Lo que queda por discutir es sólo si la base de datos con que contaron estos investigadores era realmente representativa de la totalidad del fenómeno Mochica. Por lo temprano de estos estudios algunas omisiones son obvias. Kroeber, por ejemplo, afirma en 1925 que en el valle de Lambayeque las evidencias de la cultura Mochica "aún esperan ser descubiertas o por lo menos publicadas" (Kroeber 1925:228). Larco, si bien menciona la presencia de cerámica Mochica en los valles de Piura a Casma, afirma en 1966 que en Lambayeque "es escasa la orfebrería Mochica y que tuvieron menor cantidad de oro a su disposición que los hombres de Lambayeque" (Larco 1966b:97). Estas afirmaciones contrastan con la magnificencia de la tumba del Señor de Sipán, donde las asociaciones de los Mochicas con grandes cantidades de oro y con una fuerte presencia en el valle de Lambayeque quedan claramente confirmadas. </p> <p> Es evidente, por ende, que tanto Kroeber como Larco contaron para hacer sus observaciones con datos arqueológicos y colecciones de ceramios procedentes principalmente de los valles de Chicama, Moche, Virú, Chao, Santa y Nepeña. Piezas de estas regiones conformaban el grueso de la colección Larco, y de las grandes colecciones del Museo Nacional de Lima, del Museo fur Volkerkunde en Berlín, del Museo del Hombre de París, etc. En base a estas colecciones es que se hicieron las primeras observaciones y caracterizaciones del estilo Mochica y de su secuencia cronológica. Los resultados fueron luego comparados y confirmados con otras colecciones provenientes de estas mismas áreas. </p> <p> Larco sabía de la existencia de algunos especímenes de cerámica Mochica en el valle de Lambayeque, al norte de la zona antes definida (Figura 1), pero por su reducido número los explicó en términos de "intercambio comercial y cultural entre los hombres de Lambayeque y los Mochicas. De allí que en Lambayeque, Pátapo, Pomalca y otros lugares encontremos sectores con tumbas correspondientes a Mochica III, IV y V." (Larco 1966b:94). Kroeber, a su vez, menciona en su estudio de 1925 la existencia de 17 ceramios de estilo Mochica provenientes de Chepén, en el American Museum of Natural History (1925:225-226). Había evidencias de presencia Mochica al norte del área cultural Mochica, pero estas evidencias, por su baja incidencia y esporádica aparición indicaban una presencia de naturaleza. </p> <p> En los años sesenta, con el descubrimiento de cerámica Mochica en Vicús, surge la primera posibilidad de contrastar el estilo Mochica definido a partir de evidencias de la región sur de la costa norte, con una muestra de origen totalmente distinto. Larco encontró en las piezas provenientes de Vicús suficientes elementos en común con ceramios Mochicas de fases tempranas como para calificar a este nuevo grupo de objetos como una nueva manifestación del mismo fenómeno cultural. Larco reconoció en estas piezas el uso de las mismas formas, especialmente el asa estribo, los mismos o semejantes motivos decorativos, la bicromía, el tamaño y el peso, etc. La procedencia de este nuevo conjunto de ceramios era, en síntesis, prueba fehaciente de que, incluso desde muy temprano, la cultura Mochica, había controlado un territorio aún más vasto del presupuesto. Las diferencias entre estos nuevos objetos y los ya conocidos para el período Mochica I en la secuancia cerámica de Rafael Larco, no eran destacables (Larco 1965, 1966a).</p> <p> En síntesis, la consistencia y unidad de la cultura Mochica se definió a partir de las semejanzas de un enorme conjunto de ceramios provenientes tanto de colecciones y museos (Kroeber 1925, Larco 1938, 1939), como especímenes excavados arqueológicamente (Bennet 1939, Larco 1945, Kroeber 1925, Uhle 1915). Estas piezas demostraban una enorme consistencia estilística e iconográfica, que reflejaba la uniformidad cultural de la sociedad que las produjo. Ahora bien, esta consistencia estilística se debía a que los objetos estudiados, en gran medida, provenían de un área restringida, los valles de Chicama a Nepeña. Especímenes provenientes de los valles al norte del Chicama eran prácticamente inexistentes en estas colecciones, por lo que mal podían proporcionar evidencias de la diversidad del fenómeno cultural Mochica. La cultura Mochica descrita en la literatura es la cultura que se desarrolló en la región comprendida entre Chicama y Nepeña, es decir el Mochica-Sur. En este momento no era posible determinar si las conclusiones planteadas podían extenderse a la región norte, y hasta antes del descubrimiento de Vicús, esto era ser innecesario ya que el fenómeno Mochica parecía circunscribirse a la región sur de la costa norte. </p> <ul> <li>Una misma secuencia</li> </ul> <p> Larco no sólo tuvo acceso a la colección más grande de cerámica Mochica, él mismo excavó un gran número piezas en tumbas, dandose cuenta de sus asociaciones y relaciones estratigráficas (Larco 1945). Estas excavaciones le dieron acceso a conjuntos de objetos de indudable contemporaneidad y a superposiciones de tumbas que reflejaban secuencias cronológicas. En base a esta información de campo y al estudio minucioso de las características formales de la cerámica, Larco pudo establecer cinco fases sucesivas a través de las cuales evolucionó la cerámica Mochica (Larco 1948, Figuras 4 a 9). Esta secuencia describe en gran detalle la evolución de la cerámica decorativa Mochica, especialmente de las botellas de asa estribo, a través de un minucioso estudio de aspectos formales, técnicos y decorativos. </p> <p> La cronología Mochica esbozada por Larco a principios de los años cuarenta y finalmente publicada en 1948 sirvió de base para una serie de estudios de campo que se trazaron como meta entender la prehistoria de la costa norte. El primero de estos fue el Proyecto Virú, que a partir de 1946 realizo un estudio sistemático y multidisciplinario del valle del mismo nombre. Los miembros del Proyecto Virú tuvieron acceso a las ideas de Larco en la famosa Mesa Redonda de Chiclín, el 7 y 8 de Agosto de 1946.</p> <p> Las ideas de Larco y Kroeber fueron de mucha importancia para los jóvenes investigadores del proyecto Virú, especialmente porque el reconocimiento y la caracterización de los estilos de la costa norte planteada por estos autores se vio confirmada en sus investigaciones. La ocupación Mochica de Virú, y la variante regional del estilo Mochica en esta zona, fue denominada Huancaco, por el centro administrativo Mochica del mismo nombre. Luego de un minucioso análisis y de comparaciones con fragmentería proveniente de otros valles, James Ford arriba a la conclusión que la cerámica Huancaco de Virú es la misma que la que Larco denominaba Mochica en los valles de Moche y Chicama (Ford y Willey 1949). Las semejanzas eran tan grandes que Ford llega a afirmar que "si muchas de estas piezas no fueron hechas por los mismos artistas o de los mismos moldes, fueron producidas por lo menos por artistas entrenados en la misma escuela" (Ford y Willey 1949:66). Ford concuerda con Larco en que la cerámica Mochica evoluciona en Moche y Chicama de un sustrato Salinar, mientras que en Virú predomina cerámica "principalmente en técnicas de decoración negativas" (Ford y Willey 1949:66). La cerámica Mochica llega a Virú, de acuerdo a Ford, como un estilo maduro y como resultado en un proceso abrupto que se interpreta como una conquista militar que abarca los valles de Virú, Chao, Santa y Nepeña. El impacto de la cerámica Mochica se deja sentir con mayor fuerza en la cerámica decorada, y en menor grado en la cerámica simple, que permanece usando las mismas formas y técnicas que en el período anterior. </p> <p> Duncan Strong y Clifford Evans (1952), a cargo de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por el proyecto, encontraron algunas diferencias entre la cerámica Mochica excavada por Uhle (Kroeber 1925) y Larco (1945, 1948) y la cerámica de estilo Huancaco que apareció en Huaca de la Cruz y otros sitios Mochica de Virú. La más importante diferencia era el uso de pintura negra orgánica, aplicada después de la cocción. Ahora bien, las semejanzas eran suficientes como para considerarlos expresiones de la misma identidad cultural y, más aún, corresponderían con las fases III y IV de la cronología de Larco. </p> <p> La secuencia de Larco fue corroborada posteriormente en numerosos trabajos de reconocimiento regional y excavación, especialmente cuando se descubrieron tumbas Mochicas. Las asociaciones de objetos encontradas en estos trabajos concuerdan con las características señaladas por Larco. En algunos casos es posible encontrar piezas que reflejan el tránsito entre períodos contiguos, por ejemplo piezas Mochica III-IV, donde encontramos características de los períodos III y IV, o ligeras diferencias que podrían deberse a variaciones regionales. La validez de la secuencia de Larco también fue puesta a prueba en un minucioso estudio emprendido en las colecciones cerámicas excavadas por Uhle (Rowe 1959, Donnan 1965). Los resultados de este estudio confirmaron la secuencia de Larco. </p> <p> Christopher Donnan (1973), y posteriormente Donald Proulx (1968, 1973), realizaron trabajos de reconocimiento en los valles de Santa y Nepeña respectivamente. Si la cerámica Mochica en estos valles periféricos era semejante a la planteada por Larco, entonces la secuencia debía ser correcta. Donnan, familiarizado con las colecciones de Uhle y con los resultados del proyecto Virú, encontró que la cerámica Mochica en Santa era casi idéntica a la reportada en Chicama, Trujillo y Virú. Proulx también encontró especímenes semejantes en Pañamarca y una serie de cementerios alrededor de este centro ceremonial en el valle de Nepeña. Proulx confirmó la presencia Mochica en Nepeña en mayor detalle que simplemente los magníficos murales de Pañamarca (Bonavia 1985, Schaedel 1951).</p> <p> La mayor limitación de la secuencia de Larco fue no incluir ceramios de manufactura simple y de uso doméstico. Ollas, cántaros simples, cuencos, y otras formas domésticas, figurinas y cántaros de cuello efigie no están reflejadas en la secuencia de Larco. Esto ha hecho difícil utilizar esta secuencia para fechar gran cantidad de sitios Mochica que no presentan cerámica elaborada en superficie, o en estudios de contextos que no incluyen este tipo de cerámica. Una salvedad es de rigor en este punto. Por mucho tiempo se ha criticado el hecho de que Larco no incluyera objetos de uso cotidiano en su cronología. Se argüía que, como coleccionista, Larco no estuvo interesado en este tipo de objetos. Pero a juzgar por la evidencia disponible de tumbas excavadas arqueológicamente (Donnan n.d., Donnan y Mackey 1978) un aspecto notorio de las tumbas Mochicas en las áreas estudiadas por Larco es la baja incidencia de materiales domesticos (Donnan y Mackey 1978, Kroeber 1925). Ollas, cuencos, cántaros simples y otros recipientes rudimentarios, si bien se encuentran en contextos domésticos con cierta frecuencia, aparecen en cantidades muy limitadas en las tumbas. Adicionalmente estas formas no cambian de manera significativa a través del tiempo, lo que las hace de difícil inclusión en secuencias cronológicas.</p> <p> La conclusión del trabajo de Larco, y de las posteriores investigaciones en que éste fue comprobado y aplicado, es que la secuencia cronológica desarrollada por él es la mejor aproximación a la evolución del estilo Mochica con que se cuenta. Existiría, por lo tanto a partir de estos estudios una sola secuencia cerámica aplicable al fenómeno Mochica en las regiones estudiadas. La uniformidad en la evolución de la cerámica, a su vez confirmaría la noción de que los Mochicas fueron una sola entidad cultural. Lo que quedaba por definir era el ámbito geográfico al que aplicarían estas conclusiones.</p> <p> Si bien gran parte de los investigadores han encontrado la secuencia de Larco de gran utilidad, no todos están de acuerdo con la aplicabilidad irrestricta de esta cronología. Ultimamente un número de investigadores que trabajan en la región norte del territorio Mochica han cuestionado la validez de la secuencia descrita por Larco (Kaulicke 1992, Shimada 1994). Peter Kaulicke, por ejemplo, afirma que "las subdivisiones de mochica (I hasta V) no se vislumbran claramente a través de las evidencias publicadas, ni para la zona sureña (territorio Mochica), ni para el norte. La deficiente precisión de los datos publicados (frente a una cantidad mucho mayor de datos inéditos) apenas permite una separación cronológica de elementos pre y post Mochica" (Kaulicke 1992:898). Para arribar a esta conclusión Kaulicke reexamina las evidencias funerarias disponibles, especialmente los contextos funerarios excavados en la Huacas de Moche por Uhle (1915, Kroeber 1925) y por el proyecto Moche-Chan Chan (Donnan y Mackey 1978). En estas evidencias Kaulicke no encuentra sustento empírico para la cronología de Larco, sino más bien evidencias para refutar su validez. A partir de nuestro propio análisis de los mismos datos, incluyendo el examen de las piezas inéditas de la colección de Uhle, no podemos estar de acuerdo con Kaulicke. Si bien es cierto que los datos para la fase temprana de la secuencia (especialmente la fase II) son casi inexistentes, existe suficiente información para confirmar la validez de la primera y las últimas tres fases. La colección de Uhle corrobora la secuencia de Larco, ya que existe una marcada consistencia entre los lotes funerarios y las fases cerámicas. No es posible hacer una crítica cabal de la secuencia de Larco sin contar con los materiales que este utilizó para establecer la secuencia o de las tumbas excavadas por Uhle, estos datos lamentablemente aún permanecen inéditos.</p> <p> Todo parece indicar que la secuencia de Larco describe básicamente la evolución del fenómeno Mochica en las regiones comprendidas entre Chicama y Nepeña que, como se dijo antes, son las regiones de donde provienen los materiales en los que se basa la secuencia. Trabajos de investigación en los valles de Virú, Santa, Nepeña y últimamente Chao (Víctor Pimentel comunicación personal) confirman la presencia Mochica en estos valles y validan la caracterización planteada por Larco de su estilo cerámico. Este no es necesariamente el caso de la secuencia cerámica en los valles al norte de esta región. Como se discutió antes, la arqueología de los valles de Jequetepeque, Lambayeque y Piura era casi desconocida cuando Larco realizaba sus estudios. No cuestionamos la validez de la secuencia de Larco, sino su ámbito de aplicación. No es de extrañar que los investigadores que trabajan en los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura consideren que la secuencia es de difícil aplicación a sus materiales. Esto nos lleva a concluir que es necesario construir una secuencia cerámica alternativa para estas regiones. Esta secuencia deberá ser compatibilizada con las cinco fases de Larco a fin de permitirnos comparar los desarrollos de las diversas regiones. </p> <ul> <li>Una sola entidad política</li> </ul> <p> La tercera característica de la sociedad Mochica, y por cierto la menos discutida, es la concerniente a su estructura política. Si bien nunca se ha publicado un tratado comprensivo acerca de la organización política de la sociedad Mochica, a través de los años se han planteado algunos argumentos acerca de su nivel de complejidad (ver Shimada 1994). Estos argumentos, como veremos, adolecen de los mismos defectos que discutimos en las dos secciones anteriores. En la caracterización de las estructuras políticas se ha proyectado lo que sabemos para la región sur a todo el ámbito Mochica, asumiendo que todos los valles de la costa norte estuvieron en algún momento bajo el control político de un estado centralizado con sede en Moche. El colapso de este estado fue, por lo tanto, el fin del fenómeno Mochica en toda la costa norte. En un estado centralizado esperamos que el desarrollo en diversas regiones sea idéntico o por lo menos congruente, es decir que las instituciones sociales, económicas e ideológicas debieron desarrollarse paralelamente, sólo alcanzando mayor complejidad en el centro administrativo. El impacto de agentes exógenos debió afectar a todas las regiones integradas bajo el régimen centralizado por igual. Esto es aparentemente lo que sucede con el estado que se desarrolló entre Chicama y Nepeña, pero la información disponible en este momento contradice estos argumentos para la zona al norte de la Pampa de Paiján. </p> <p> La indicación más clara de la complejidad, capacidad administrativa y militar de la sociedad Mochica-Sur, y de la necesidad de integrar a la esfera del estado nuevos territorios y una fuerza laboral más extensa está dada por el proceso de expansión y conquista de los valles al sur de Moche. Se ha argüido que esta expansión está documentada en dos fuentes: en las escenas de guerra o combate características de la iconografía Mochica y en la distribución de una serie de artefactos y elementos Mochicas en los valles de Virú, Chao y Santa. Ford, por ejemplo resume este proceso diciendo que " Chicama parece haber vencido en la carrera local por cohesión política y poder militar. El movimiento que esparció el fenómeno ceremonial Mochica hasta Nepeña fue casi seguramente militar en naturaleza" (Ford y Willey 1949:66). Ford veía en este proceso no sólo un aspecto militar, sino una expresión de instituciones que combinaban el poder físico de la guerra con el consenso generado por los sistemas ideológicos. El impacto e influencia de la ideología Mochica esta evidenciado en la producción y distribución de la cerámica ceremonial Mochica. Para Ford la ideología Mochica tuvo un papel preponderante en el proceso de incorporación de los territorios conquistados, cosa que se podía ver en las piezas decoradas que debieron de haber sido hechas por sacerdotes ceramistas, ligados a las clases gobernantes (Ford y Willey 1949:66). </p> <p> La sociedad Mochica ha sido caracterizada con mucha frecuencia a partir de una serie de evidencias indirectas como una sociedad guerrera. Entre estas evidencias destacan ajuares funerarios de individuos adultos masculinos que incluyen parafernalia militar como porras, hondas, lanzas y mazas de guerra, y representaciones iconográficas donde dos grupos de guerreros combaten. Estas características han sido muchas veces usadas como demostración de la capacidad de esta sociedad para emprender la conquista de un amplio territorio. El uso de la iconografía Mochica como fuente histórica, como lo señalara Strong y Evans (1952:216-226) no sólo es peligroso sino que puede resultar francamente erróneo cuando se utiliza descuidadamente. La famosas escenas de guerra o combate presentan una serie de problemas si se quieren interpretar como ilustraciones de combates reales, especialmente si suponemos que representan los combates que se realizaron para expandir el territorio Mochica hacia el sur. En las escenas de combate ambos bandos en conflicto son, en la mayoría de los casos, Mochicas, en base a sus tocados, ornamentos y ropajes. En estas escenas rara vez se produce la muerte de un enemigo, sino que el derrotado es despojado de su tocado y sus ropajes, se le ata una cuerda al cuello y se le transporta a un recinto ceremonial, o en balsas. El destino final de los guerreros vencidos será la muerte por desangramiento, y la sangre será a su vez consumida "ritualmente" por una serie de divinidades (Alva y Donnan 1993, Donnan y Castillo 1992, 1994). </p> <p> Si éstas son realmente representaciones de guerra resulta sospechoso que no se produzcan muertes, que luchen Mochicas contra Mochicas y que no hayan escenas de conquista o saqueo. Donnan y Hocquenghem han planteado convincente e independientemente que lo que se representa son combates ceremoniales donde grupos de guerreros Mochicas se enfrentan, uno a uno y cuerpo a cuerpo, en pos de prisioneros para los rituales de la ceremonia del sacrificio (Alva y Donnan 1993, Donnan 1988, Hocquenghem 1987). El acentuado militarismo Mochica, sobre todo la guerra expansiva (Wilson 1988), no está necesariamente representado en el arte, como tampoco está su maestría en tecnología hidráulica, su capacidad para organizar grandes fuerzas laborales, su complejo sistema de comunicaciones, ni siquiera la producción especializada de cerámica, pinturas murales y otras actividades de la vida cotidiana. </p> <p> La segunda fuente de información, la presencia de elementos Mochicas en los valles de Virú a Nepeña, es claramente indicativa de la naturaleza expansiva del estado Mochica-Sur. La difusión de la cerámica y otros elementos Mochicas en los valles de Virú, Chao y Santa no obedece a un patrón de intercambio restringido o de una colonia, sino a la estrategia geopolítica de un estado expansivo y unificado. La cerámica de estilo Mochica comienza a aparecer en estos valles en la fase III (Donnan 1973, Proulx 1973, Strong y Evans 1952, Wilson 1988). A partir de este período estos valles son inundados con sitios de clara filiación Mochica, y muchos sitios asociados con la precedente ocupación Gallinazo son abandonados. La edificación de nuevos centros de acuerdo al plan Mochica implica cambios en las técnicas constructivas, en la producción de adobes, en la planificación y localización de los sitios, es decir, en todos los patrones de asentamiento. Toda la distribución de los sitios y su jerarquía relativa es alterada. Estos cambios son obviamente el resultado de un cambio de mandos, y políticas.</p> <p> Ya que es lógico asumir que la expansión Mochica no contó con el entusiasta apoyo de las élites locales, podemos deducir por la intensidad y el efecto que tuvo sobre la población local que ésta se realizó a través de un proceso de conquista militar, o que el proceso tuvo un fuerte componente de este tipo. Hay que reconocer en este punto que carecemos de evidencias arqueológicas directas que nos indiquen cuál fue la mecánica de la expansión. A raíz de esta conquista grandes centros Mochicas aparecen en las partes bajas de los valles (Huancaco, Pampa de los Incas). La cerámica asociada con estos centros es a partir de este momento el ubicuo estilo Mochica IV, caracterizada por Moseley como el estilo corporativo de esta sociedad (1992). A partir de estas evidencias se concluye, por lo tanto, que durante la fase Mochica IV todas las áreas de la costa entre Chicama y Nepeña estuvieron bajo el control de un único y unificado estado Mochica.</p> <p> El fenómeno expansivo evidenciado en los valles del área Mochica-Sur es el resultado del crecimiento de un sistema estatal centralizado. La naturaleza estatal de la sociedad Mochica-Sur resulta una interpretación obvia de una abrumadora cantidad de evidencias. Entre estas destacan evidencias funerarias (Donnan n.d., Donnan y Mackey 1978) y de organización interna de los sitios (Bawden 1977, Topic 1977) que indican que la sociedad Mochica estuvo complejamente jerarquizada, con posiciones sociales definidas desde el nacimiento y con una élite gobernante que basaba su poder en una combinación de coerción y consenso a través de la manipulación de violencia institucionalizada y de rituales así como otros mecanismos ideológicos. Los Mochicas tuvieron una economía planificada, centralizada y al servicio preferente de las élites gobernantes, con un vasto número de especialistas controlados por el estado, y un uso casi ilimitado de la mano de obra de los segmentos sociales dependientes. La magnitud de las obras públicas emprendidas por los Mochicas, tanto de infraestructura productiva como ideológica, implican niveles de trabajo y de planificación sorprendentes. La elaboración en las ceremonias religiosas, especialmente las relacionadas con el sacrificio de prisioneros y con rituales funerarios, y la participación diferenciada en ellos de diversos segmentos de la población (Castillo y Donnan 1994, Donnan y Castillo 1992, 1994) demuestran la importancia de este ámbito en la sociedad Mochica. Evidencias de todos estos aspectos, y no sólo unas cuantas piezas cerámicas, aparecen implantadas en los valles de Virú, Chao, Santa y Nepeña a partir de la fase Mochica IV. </p> <p> Al sur del valle de Nepeña encontramos algunas evidencias de presencia Mochica, pero ninguna que implique ocupación permanente o control geopolítico. En el valle de Nepeña, que correspondería a la frontera sur del estado Mochica-Sur, encontramos una distribución de sitios Mochicas muy peculiar y que permitirían entender algunas características del proceso expansivo. En el valle de Nepeña, a diferencia de Virú y Santa, no encontramos un conjunto de sitios de diverso tamaño y función distribuidos homogéneamente a lo largo del territorio, sino un único gran centro ceremonial, Pañamarca, rodeado de pequeños cementerios (Proulx 1968, 1973). Este gran centro ceremonial vendría a ser un puesto de avanzada, con el que los Mochicas habrían iniciado la penetración en el valle de Nepeña. Este puesto está constituido, contrariamente a lo que podríamos imaginarnos, no por un edificio militar o defensivo, o por una sede administrativa, sino por un centro ceremonial. Encontrar templos donde esperábamos fortalezas nos permite entender que la ideología tuvo un importante papel en la penetración y expansión del estado Mochica.</p> <p> Como se discutió en las secciones anteriores, debemos de preguntarnos cuál es el ámbito geográfico al que se aplicaría esta reconstrucción de la naturaleza política del estado Mochica. Larco y otros investigadores pioneros formularon sus interpretaciones pensando, nuevamente, en el área nuclear, y no en los valles de la periferia. Sus datos provenían de esta región, por lo tanto sus interpretaciones serían válidas sólo a ella. Larco estuvo en lo cierto al pensar que toda esta región estuvo en algún momento bajo la autoridad de una sola entidad política segmentada en diversos niveles de administración regional y local. De cuánta autonomía gozaron las diversas regiones comprendidas dentro del estado Mochica, no lo podremos saber hasta que no se realicen más excavaciones en sitios domésticos y centros administrativos Mochicas. En cualquier caso, Larco ya afirmaba que existía, bajo la autoridad centralizada de un <em>Cie</em> <em>quich</em>, un conjunto de gobernantes regionales, los <em>Alaec</em> (Larco 1945:22-23). Larco dedujo esta organización sólo de la distribución de vasos retratos; posteriormente sus ideas han sido corroboradas en base al estudio del patrón de asentamiento en los territorios conquistados.</p> <p> Las numerosas investigaciones en la región comprendida entre Chicama y Nepeña han producido resultados que contrastan dramáticamente con los resultados de proyectos realizados al norte de esta región. Una de las diferencias más significativas es que la cerámica de los periodos Mochica III y IV, el estilo corporativo directamente asociado con la expansión y consolidacion del estado Mochica-Sur respectivamente, y encontrado en enormes cantidades en los valles entre Chicama y Nepeña, sea casi inexistente en los valles entre Piura y Jequetepeque. Cómo explicar que el patrón de asentamiento de este estado expansivo, caracterizado por un gran centro ceremonial/administrativo entre los valles medio y bajo, no se vea reflejado en ninguno de estos valles. Se trata acaso de un problema en la muestra, o estas diferencias obedecen a diferencias estructurales, es decir son el resultado de la acción de estados o entidades políticas distintas. La circunscrita aplicabilidad de las interpretaciones antes señaladas comienza a ser evidente cuando se trata de aplicarlas a los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura. En esta región desde los años 60' comenzaron a aparecer importantes evidencias de la ocupación Mochica. En estos valles aparecen evidencias que permiten definir grupos semejantes en muchos aspectos al Mochica-Sur, pero aparentemente con un desarrollo independiente y con características peculiares en su cultura material que serán discutidas en la siguiente sección. </p> <p align="center"> <p> Segunda Parte: Los Mochica del Norte y los Mochica del Sur</p> <p> Hasta este momento nos hemos limitado a cuestionar la idea que sostenía que la cultura Mochica, en todas las regiones donde ocurrió, fue el resultado del mismo fenómeno político y social. Si esta noción no es válida, y lo que entendíamos como Mochica sólo es aplicable a la esfera sur de este fenómeno, entonces cómo debemos caracterizar a la sociedad Mochica-Norte. </p> <p> La intención de esta sección no es dar cuenta definitivamente de todas las características del fenómeno Mochica-Norte. Esta tarea es teórica y prácticamente imposible a estas alturas por cuanto la mayor parte de la información arqueológica que se tenía antes de 1985 tiene que ser analizada e interpretada nuevamente, y la información que se ha recogido después de esta fecha en su mayoría aun no ha sido publicada. Lo que podemos hacer con los datos con que contamos es ofrecer una perspectiva regional, la del valle del Jequetepeque, donde se han concentrado nuestras investigaciones hasta la fecha. </p> <p> Una salvedad es de rigor en este punto para evitar caer en el mismo tipo de error que se critica aquí. El valle del Jequetepeque, y la historia cultural que allí estamos reconstruyendo con un programa sistemático de investigaciones, no necesariamente deberá ser entendido como un microcosmos de la historia cultural de toda la región Mochica-Norte. Es muy posible que los resultados con que contamos para esta región nos presenten un desarrollo que, si bien más cercano a lo que aconteció en Lambayeque y Piura que lo que pasaba en la región sur, es sin embargo sólo una expresión regional. No podemos asegurar, en resumidas cuentas, si los diferentes valles de la región Mochica-Norte no tuvieron desarrollos independientes. Todo parece indicar, por ejemplo, que la secuencia de Piura sería distinta, y posiblemente más corta que la secuencia de los otros valles; Lambayeque, por otro lado experimentó un florecimiento durante el período Mochica Tardío que no es comparable con el de los otros valles. Dicho esto podemos regresar a las diferencias entre el Mochica-Norte y el Mochica-Sur, y la secuencia planteada aquí para caracterizar el desarrollo del fenómeno Mochica-Norte en el valle del Jequetepeque.</p> <p> Aparentemente los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura estuvieron física y culturalmente separados de los valles del territorio Mochica-Sur. Entre las dos regiones se encuentra la Pampa de Paiján, una llanura desértica de más de 50 kilómetros de extensión que sirvió como barrera natural y cultural para sociedades prehispánica antes y después de los Mochicas (Donnan y Cock 1986b). Esta barrera no sólo fue cosa del pasado; Trujillo y Chiclayo, cada una con sus respectivas órbitas de influencia, marcan todavía la separación de las dos grandes regiones de la costa norte. La gran cantidad de cerámica de estilo Cajamarca hacia fines del desarrollo Mochica en Jequetepeque indica, más bien, que los Mochicas de Jequetepeque mantuvieron un fuerte contacto con las sociedades que se desarrollaban en la sierra norte aledaña. El valle del Jequetepeque parece haber servido de eje de transición para una serie de movimientos y rutas comerciales que unían la costa norte con la zona andina central. Estos intercambios experimentaron un inusitado desarrollo durante las primeras fases del horizonte medio, coincidiendo con el final de la cultura Mochica y su evolución hacia otras tradiciones, entre ellas el conspicuo estilo Lambayeque.</p> <p> Cuando juzgamos la relación entre las sociedades Mochica-Norte y Mochica-Sur nuestra fuente de información más importante es la cerámica, especialmente la compleja cerámica ceremonial. En ésta se reflejan vívidamente los cambios y las interacciones entre diversas sociedades, las tendencias estilísticas, los prestamos y las idiosincrasias locales. </p> <p> Cuatro grandes características distinguen los desarrollos de las tradiciones cerámicas sureña y norteña:</p> <p> a) la escasez pronunciada de cerámica Mochica-Sur de la fase IV y de una serie de formas como huacos retratos, cancheros y floreros en los valles al norte de la Pampa de Paiján, así como de decoración pictórica de línea fina del tipo Mochica IV (Castillo y Donnan 1994); </p> <p> b) la excepcional calidad y belleza de la cerámica Mochica-Norte Temprana, especialmente en piezas escultóricas donde se representan seres humanos o animales (Donnan 1990, Narváez 1994); </p> <p> c) la predominancia de jarras y cántaros de cara-gollete en las fases Media y Tardía del Mochica-Norte (Ubbelohde-Doering 1983); y </p> <p> d) el extraordinario desarrollo de la pintura de línea fina durante el período Mochica-Norte Tardío (McClelland 1990, Donnan y McClelland 1979). </p> <ul> <li>El fenómeno Mochica Norte</li> </ul> <p> El primer indicio que nos reveló que la secuencia cerámica, y por lo tanto la historia ocupacional de las dos regiones de la costa norte habían seguido diferentes derroteros fue la carencia de una serie de formas y estilos comúnmente asociados con el fenómeno Mochica-Sur. Dos formas son peculiarmente escasas: los floreros, y los cancheros. Algunos floreros de estilo Mochica V han sido excavados en Pampa Grande (Shimada 1976:194) pero podrían haber sido importados desde el sur. Igualmente cancheros han sido reportados muy pocas veces en la región norte, en Sipán (Alva, comunicación personal 1994) y en la región de Vicús (Makowski, comunicación personal 1994). Tampoco aparecen en esta región los llamados huaco retratos. La carencia de estas formas, de acuerdo a lo planteado por Larco, significaría que esta región no estuvo dentro del ámbito de control de los Cie quich con sede en Moche y Chicama.</p> <p> La escasa presencia de cerámica de estilo Mochica IV en los valles al norte de la Pampa de Paiján es aun más significativa. Es importante recalcar que no se trata de una absoluta carencia ya que existen algunos reportes de cerámica Mochica IV en la región, sino de una escasez pronunciada, especialmente en relación a las cantidades que encontramos en los valles de la región sureña. Carlos Elera (comunicación personal, 1994) excavó un conjunto de ceramios de este estilo en Puerto de Eten (ver Shimada 1994:55). Carlos Deza (comunicación personal, 1993) afirma haber visto a huaqueros ofreciendo piezas Mochica IV en el valle de Zaña. Izumi Shimada también ha reportado este tipo de cerámica para una serie de sitios en Batán Grande pero sin documentar sus aseveraciones (1994). En colecciones del valle del Jequetepeque existen algunas pocas piezas en este estilo, pero parecen haber sido traídas desde el sur. Shimada (1994:39) publicó un mapa de "las ocupaciones Moche documentadas" en los valles de Reque-Chancay y Zaña con indicaciones de las fases Mochicas en que estos sitios fueron ocupados. Una inspección directa de una serie de los sitios presentados en dicho mapa (Santa Rosa, Sipán, Saltur, Collique y Cerro Corbacho) arrojó resultados negativos en cuanto a la presencia Mochica IV. Tampoco encontraron este estilo de cerámica investigadores que han trabajado en esta región por varios años (Walter Alva, Jorge Centurión, y Carlos Wester; comunicación personal, 1993). Con relación a Pampa Grande, también mencionada en dicho mapa, si bien en un reconocimiento parcial del sitio no pudimos encontrar materiales Mochica IV es posible que excavaciones estratigráficas pudieran haber producido este tipo de materiales. Esperamos la publicación de los resultados de la investigación de Kent Day y Izumi Shimada donde estas incógnitas deberán ser resueltas y documentadas.</p> <p> En conclusión, existen evidencias de la presencia de cerámica de estilo Mochica IV en la región norte, pero en cantidades muy limitadas y en contextos muy mal documentados. Por falta de información contextual no se puede determinar aún si se trata de piezas intercambiadas, o de evidencias de pequeños asentamientos controlados por los Mochica-Sur. Aparentemente un cierto intercambio de cerámica existió entre las dos regiones (Larco 1966b. También se intercambiaban piezas de cerámica con la sierra norte aledaña, conchas de spondylus con el Ecuador y plumas con la región amazónica. Por cierto, ninguno de estos intercambios tuvo consecuencias de largo plazo en términos de la identidad o independencia política del estado Mochica-Norte. El conjunto de piezas encontrado por Elera en un pozo de prueba en el Puerto de Eten, y los materiales encontrados por Shimada en Batán Grande podría corresponder a la segunda posibilidad, un pequeño asentamiento. Lo que resulta sospechoso es que, hasta la fecha, sitios arqueológicos Mochica IV, especialmente sitios de la magnitud de los asentamientos encontrados en los valles de Chicama a Nepeña, no han sido reportados. Si los Mochica-Sur de la fase IV controlaron los valles de Piura a Jequetepeque lo hicieron a través de un sistema de asentamientos insólito y que además ha burlado a cinco generaciones de arqueólogos.</p> <p> Lo que esta carencia implica en términos de la estructura política de los estados Mochicas es muy importante. Moseley definió acertadamente al estilo Mochica IV como el estilo corporativo del estado Mochica expansivo. Su presencia en un sitio arqueológico delata la presencia, y en algunos casos permite documentar la expansión del estado Mochica. Si bien algunos ejemplares de este estilo confirman que hayan habido contactos entre estas entidades políticas, cantidades limitadas de este estilo cerámico no pueden ser interpretadas como evidencias de la conquista y control geopolítico de la región. Los Mochica-Sur durante la fase IV no estaban dedicados a la exportación de cerámica, sino a la conquista de grandes territorios, que inmediatamente eran reorganizados de acuerdo a un patrón de asentamientos que maximizaba los intereses del conquistador. Ninguno de estos fenómenos, conquista o reorganización, se reflejan en los datos recogidos al norte de la Pampa de Paiján. Debemos concluir entonces que el estado Mochica-Sur no cruzó esta barrera. En la región norte se desarrollaron independientemente otros estilos, que también pueden ser considerados corporativos, con características propias que reflejan entidades políticas y sociales independientes. Estos estilos, por la cercanía cultural de las dos regiones Mochicas, presentan muchos rasgos en común con su contraparte sureña, sin embargo su desarrollo, es decir su secuencia, es diferente y sus características son peculiares. Esto nos lleva a enfatizar que diferencias en las estructuras políticas no necesariamente indican diferencias culturales, es decir que los Mochicas constituyeron diferentes estados pero no diferentes culturas. Es claro que los estados Mochica-Norte y Mochica-Sur compartieron suficientes elementos en común, como la religión y las costumbres, que impidieron una deriva cultural, es decir que al estar aislados uno del otro con el tiempo se convirtieran en dos culturas diferentes. La religión y el sistema ceremonial, uno de los mecanismos de poder político de las élites aparece como uno de los más importantes elementos de intercomunicación entre estos estados. </p> <ul> <li>La secuencia cerámica del Mochica Norte</li> </ul> <p> Las diferencias entre las tradiciones cerámicas Mochica-Norte y Mochica-Sur permiten aislar estos dos estilos y seguir independientemente su desarrollo. En el caso de la cerámica Mochica-Norte este desarrollo puede ser dividido, en este momento, en sólo tres fases: Mochica Temprano, Medio y Tardío (Castillo y Donnan 1994). Las tres fases del Mochica-Norte en Jequetepeque (Figura 10) han sido reconstruidas a partir de un cuidadoso análisis de datos estratigráficos provenientes de las excavaciones en San José de Moro (Castillo y Donnan 1994, Donnan y Castillo ms., Castillo y Rosas ms.) y Pacatnamú (Donnan y Cock 1986b, Ubbelohde-Doering 1983), del examen de contextos funerarios excavados en La Mina, Pacatnamú y San José de Moro (Castillo ms., Castillo y Donnan 1994, Donnan y Castillo ms., Donnan y Cock 1986b, Donnan y McClelland ms., Narváez 1994, Ubbelohde-Doering 1967, 1983) y de información derivada de un análisis cuidadoso de colecciones locales. La información estratigráfica encontrada hasta la fecha sugiere dos períodos ocupacionales, que incluyen la construcción de tumbas, que estarían asociados con especímenes cerámicos de lo que más adelante se caracteriza como Mochica Medio y Tardío. No se ha podido ubicar aún evidencia estratigráfica para la fase temprana de la secuencia, sin embargo, es posible encontrar conjuntos de ceramios que corresponderían con este período. En base a estos datos se han podido organizar más de ciento treinta entierros Mochicas excavados arqueológicamente en Jequetepeque en estos tres períodos. Los materiales asociados con estos entierros, y su ocurrencia en los perfiles estratigráficos han permitido reconstruir las tres fases estilísticas de la cerámica Mochica en el valle del Jequetepeque. </p> <ul> <li>El período Mochica Temprano</li> </ul> <p> De los tres períodos que conforman la secuencia ocupacional Mochica del valle del Jequetepeque, el período Mochica Temprano es el menos documentado. Evidencias de este período han sido encontradas en sólo cuatro sitios del valle: Pacatnamú, La Mina, Tolón y Dos Cabezas (Figura 10). Lamentablemente, con contadas excepciones, la mayor parte de la información que poseemos de la ocupación Mochica Temprano de estos sitios no ha sido documentada arqueológicamente. Por esta razón casi toda la cerámica que podemos reconocer para este período es de alta calidad; ceramios de calidad media, como jarras y figurinas, o ceramios simples de uso doméstico, como ollas y cuencos, son casi desconocidos. </p> <p> En Pacatnamú, ubicado al norte de la desembocadura del río Jequetepeque, el período Mochica Temprano está representado únicamente por una botella con asa estribo modelada en forma de búho (Figura E1). Este ceramio fue excavado por Heinrich Ubbelohde-Doering en una simple tumba de pozo junto con una olla con cuello que posiblemente pertenece al período Mochica Medio (Ubbelohde-Doering 1967:26, 67; 1983: 128-129). Cabe la posibilidad que la tumba, y no sólo la olla, pertenezca al período Mochica Medio, en cuyo caso la botella con asa de estribo habría sido considerablemente antigua cuando fue puesta en la tumba. Ninguna de las otras 126 tumbas Mochicas excavadas en Pacatnamú contenían cerámica diagnóstica para el período Mochica Temprano, así como tampoco se reportaron fragmentos de cerámica de este período de las extensas excavaciones conducidas en el sitio por Ubbelohde-Doering en 1937-39, 1953-54 y 1962-63, y por Donnan y Cock entre 1983 y 1987. Esto implica que si bien Pacatnamú tuvo una ocupación Mochica significativa durante los períodos Medio y Tardío, el sitio no fue ocupado durante el período Temprano.</p> <p> El sitio de La Mina es posiblemente el lugar más importante donde cerámica del período Mochica Temprano ha sido encontrada (Donnan 1990, Narváez 1994). La Mina se encuentra en la margen sur del valle del Jequetepeque, aproximadamente a 5 kilómetros del mar (Figura 10). La historia de la excavación de la Mina es un tanto penosa, ya que si bien es el único sitio Mochica Temprano que se ha podido excavar arqueológicamente, esto fue posible únicamente después de que los huaqueros habían dado cuanta de casi todo el contenido de la tumba. Aproximadamente a mediados de 1988, un grupo de huaqueros comenzó a extraer una gran cantidad de objetos de oro, plata y cobre aparentemente de una rica tumba Mochica en el valle del Jequetepeque. La tecnología, forma y extraordinaria calidad artística de estos objetos (Lavalle 1992) era similar a la de objetos encontrados en las tumbas reales excavadas por Walter Alva en Sipán, en el valle de Reque (Alva 1988, 1990; Alva y Donnan 1993; Figuras 1 y 2). Sin embargo, el estilo de estas piezas era suficientemente diferente del estilo de los objetos encontrados en Sipán como para distinguir fácilmente ambos conjuntos (Donnan 1990). Junto con los objetos metálicos los huaqueros aparentemente encontraron un gran número de botellas de cerámica modeladas en forma de seres humanos, animales y aves, incluyendo búhos casi idénticos a la botella encontrada por Ubbelohde-Doering en Pacatnamú.</p> <p> En Mayo de 1989 la tumba de La Mina fue finalmente localizada por personal del Instituto Nacional de Cultura, iniciándose inmediatamente una excavación de salvataje a cargo de Alfredo Narváez, y con la colaboración de Christopher Donnan y Alana Cordy-Collins (Narváez 1994, Donnan 1990). Excavando cuidadosamente un área de la tumba que no había sido disturbada, los arqueólogos encontraron siete botellas de cerámica que habían escapado a la atención de los huaqueros (Figura E2). Estas incluían un guerrero arrodillado, una persona llevando una jarra en su hombro izquierdo, un felino cuyos ojos estaban adornados con incrustaciones, un individuo sentado con la cara decorada con un diseño de ola (Figura E3), un búho (Figura E4), y un individuo sentado con un tocado circular (Figura E5). También se encontró una pieza en cerámica negra modelada en forma de un cóndor (Figura E6) y una jarra con abultamientos en la cámara (Figura E7). Los ceramios recuperados arqueológicamente de La Mina estaban todos rotos por compresión debido al peso del relleno. Más aún, durante la excavación de salvataje se recuperaron numerosas piezas de concha cortada que originalmente fueron incrustaciones usadas para adornar los ojos y otros accesorios de las piezas cerámicas que fueron extraídas de la tumba por los huaqueros.</p> <p> Tolón, un tercer lugar en donde se encontraron especímenes cerámicos del período Mochica Temprano, a diferencia de los otros tres sitios está localizado en la margen sur del valle medio del Jequetepeque, aproximadamente a 33 kilómetros del mar (Figura 10). A mediados de los años setenta un numero de tumbas simples de pozo conteniendo ceramios de estilo Mochica Temprano fueron huaqueadas del sitio (Figuras E8 a E16). Estas piezas están modeladas en forma de individuos sentados o arrodillados (Figuras E8 a E11), felinos (Figuras E12 a E14) y aves, incluyendo búhos (Figuras E15 y E16). Muchas de estas piezas son casi idénticas a las encontradas en La Mina (por ejemplo, comparar las figuras E5 y E9), y por lo tanto su contemporaneidad y afiliación estilística parece segura.</p> <p> El cuarto sitio donde cerámica del período Mochica Temprano ha sido encontrada es Dos Cabezas (Figura 10), ubicado al sur de la desembocadura del río Jequetepeque. El sitio está constituido por varias pirámides de regular tamaño, áreas de aparente carácter doméstico adyacentes a las grandes estructuras y lo que parecen ser basurales, que además contienen evidencias de pequeñas habitaciones y numerosos fogones. Si bien Dos Cabezas no ha sido aún excavado arqueológicamente, un examen cuidadoso de los fragmentos de cerámica que se encuentran en el sitio sugiere que su ocupación incluye tanto el estilo Virú, que normalmente precede al estilo Mochica, así como el período Mochica Temprano. Hasta que no se realicen excavaciones en el sitio no se podrá determinar cual es la relación exacta entre estos dos estilos, es decir si uno precede al otro o si ambos son contemporáneos. Además de estas evidencias, se sabe que un número de tumbas que contenían ceramios de estilo Mochica Temprano fueron huaqueadas de Dos Cabezas a principios de los años ochenta. Estas piezas incluirían los característicos felino </p> </p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2008/12/03/religiones-monoteistas RELIGIONES MONOTEISTAS 2008-12-03T20:18:03+00:00 2008-12-03T20:18:03+00:00 <p><strong>La vida de los creyentes musulmanes está marcada por las oraciones, desde el nacimiento hasta el instante de la muerte. Es costumbre susurrar al oído de los recién nacidos frases del Corán, y también a los moribundos. La práctica religiosa: Es llamativa la homogeneidad de la vida religiosa a pesar de que el Islam no dispone de intermediarios notables entre Alá y los fieles, ya que los rituales como las abluciones o la oración diaria son personales y las jerarquías desaparecen frente a la práctica religiosa. En el Islam no hay sacerdotes y la relación del fiel con Alá es directa y sin intermediarios Los musulmanes creen que el hombre existe como exponente supremo de la creación de Alá y que debe construir su destino. El hombre es Libre en su voluntad y sus acciones y puede decidir seguir o no el camino que Alá le ha mostrado a través de su profeta Mahoma, pero, silo hace, forma parte de una comunidad extensa e identificada. Los cientos de millones de musulmanes que escuchan la llamada del almuédano se sienten hermanos y se reconocen mutuamente por su devoción a Alá. Los pilares de la fe musulmana La práctica religiosa musulmana gira en tomo a la oración, el ayuno, la limosna y la peregrinación. Se denominan «los cinco pilares de la fe» y tienen las siguientes características: La chahada o «profesión de fe» es el primer pilar. Consiste en rezar la oración que resume la fe islámica: «No hay más divinidad que Alá y Mahoma es su profeta». La ozalà u «oración» es el segundo pilar. Los musulmanes deben orar cada día cinco veces. Lo hacen al alba, al mediodía, a media tarde, al ocaso y por la noche, con la particularidad de tener que realizar cuatro posturas principales al tiempo que recitan la chahada y otras oraciones: de pie, inclinado, prosternado y sentado sobre los talones. Los almuédanos entonan el verso «Alá es grande» desde los alminares de las mezquitas y, al oírlo, todo musulmán sabe que es el tiempo de rezar y deja por unos momentos cualquier actividad que esté realizando. Previamente antes de orar, los musulmanes tienen que purificarse por medio de la limpieza del cuerpo, como se expone en la aleya número 7 de la azora 5 del Corán: (Creyentes!, cuando os dispongáis a hacer la azalá, lavaos el rostro y los brazos hasta el codo, pasad los manos por la cabeza y lavaos los pies hasta el tobillo.» Los viernes, que es el día santo de los musulmanes, el rezo se hace de forma colectiva y obligatoria. El sawn o «ayuno» es el tercer pilar. El cumplimiento del ayuno durante el ramadán, mes noveno del año, es una de las celebraciones islámicas más conocidas. Se trata del mes de ayuno y de reflexión religiosa a través de las lecturas del Corán y de los ritos establecidos. El ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto y está Prohibido comer, beber o fumar, desde que sale el sol hasta que se oculta. La elección de este mes se corresponde con el tiempo en el que Mahoma recibió la Primera revelación. En la puesta del sol, que marca el final del ayuno diario, los musulmanes se reúnen para recitar el Corán y para comer. Sistemas de préstamo islámicos: En la azora 2, aleya 275 del Corán se dice: «Alá ha autorizado el comercio y prohibido la usura». Siguiendo este precepto, de una manera ingeniosa se han ideado sistemas para prestar de un modo que no pueda equipararse a la usura. Así el sistema bancario islámico ha ideado las siguientes modalidades de préstamo: Al mudaraba: El banco pone el capital y el cliente el esfuerzo para realizar un negocio o el desarrollo de una empresa. Ambos, banco y cliente, comparten beneficios y pérdidas, en caso de haberlos. Al murabaha: El banco compra el producto que solícita el cliente y acuerda con él un precio. Se compromete a vendérselo a otro precio acordado, ganando el banco la diferencia. Al musharaka: El banco y el cliente se hacen socios, aportan el mismo capital y asumen ¡os mismos riesgos y beneficios según la siguiente proporción: un tercio para el banco, otro para el cliente y el tercero para amortizar el préstamo. El día que acaba el ramadán, se realiza una fiesta con un menú especialmente cuidado. Como el calendario musulmán es lunar, el mes de ramadán puede coincidir con cualquier momento de nuestro calendario. El hajj o «peregrinación mayor» es el cuarto pilar de la fe. Todo musulmán que tenga salud y recursos para afrontar un viaje a La Meca tiene el deber de realizar al menos una peregrinación en su vida a la ciudad sagrada. El azaque o «limosna» es el quinto pilar. Es un deber para todo musulmán ayudar a quienes lo necesiten por medio de la solidaridad. En las comunidades sunitas se tiene que dar el 2,5 % de la riqueza acumulada cada año. Muchos fieles entregan el azaque a ONG musulmanas para ayudar a los desfavorecidos o a quien lo necesite. La vida religiosa islámica y la plegaria marcan el ritmo del día, del año y de la existencia. Estas oraciones y rituales son los puentes de unión entre los musulmanes y Alá. </strong> </p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2008/11/21/economias-del-asia-se-orientan-formalizar-area-del-libre Economias del Asia se orientan a formalizar el Area del Libre Comercio 2008-11-21T16:38:52+00:00 2009-09-28T04:38:31+00:00 <p>Lima.- (PERU) Las 21 economías miembro del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) se orientan a formalizar un Área de Libre Comercio en este bloque, afirmaron hoy fuentes oficiales al concluir en Lima su tercera reunión de altos funcionarios. </p> <div class="contenedorfotoycategorias"> <div class="izquierda"> <div class="foto" style="width: 400px;"> <img src="http://www.soitu.es/soitu/imagenes/2008/08/24/info/1219537069_453067_fotonoticia_normal_0.jpg" title="" alt="" width="400" border="0" height="315"> <div class="ampliarfoto"><a href="javascript:void(0)" onclick="javascript:METImages_showPhotoInline('/soitu/imagenes/2008/08/24/info/1219537069_453067_fotonoticia_grande_0.jpg',650,512,'Gutiérrez destacó que las Economías de APEC tienen la voluntad política de volver a la mesa de negociaciones de la Ronda de Doha y apoyar los esfuerzos de la Organización Mundial de Comercio para retomar las tratativas, pues consideran que no deben perderse los acuerdos alcanzados en favor de la región.','(EFE)');">ampliar foto</a></div> <div class="piedefoto" style="width: 400px;"> <div class="firma">(EFE)</div> <p style="width: 310px;"> Gutiérrez destacó que las Economías de APEC tienen la voluntad política de volver a la mesa de negociaciones de la Ronda de Doha y apoyar los esfuerzos de la Organización Mundial de Comercio para retomar las tratativas, pues consideran que no deben perderse los acuerdos alcanzados en favor de la región.</p> </div> </div> </div> </div> <p> El Presidente de los Altos Funcionarios de APEC, Gonzalo Gutiérrez, vicecanciller de Perú, declaró que se concluyó que no existen impedimentos estructurales sustanciales para desarrollar un Área de Libre Comercio, encaminada a impulsar la integración económica del Asia-Pacífico.</p> <p> Durante la reunión de altos funcionarios, realizada en Lima desde el pasado 14 hasta hoy, los países de ese bloque acordaron apoyar el reinicio de las negociaciones de la Ronda de Doha, incorporar la Responsabilidad Social Corporativa en la reunión de Líderes en noviembre próximo, y designar un Director General permanente.</p> <p> Gutiérrez destacó que las Economías de APEC tienen la voluntad política de volver a la mesa de negociaciones de la Ronda de Doha y apoyar los esfuerzos de la Organización Mundial de Comercio para retomar las tratativas, pues consideran que no deben perderse los acuerdos alcanzados en favor de la región.</p> <p> Adelantó que el director general de APEC será elegido en noviembre por un período de tres años y será el encargado de liderar la organización de la Reforma Estructural del foro.</p> <p> Además, indicó que el tema de la Responsabilidad Social Corporativa, práctica que se viene extendiendo en todas las Economías del Asia-Pacífico, será incorporado como sección de importancia en la declaración de Líderes de noviembre próximo.</p> <p> Los altos funcionarios debatieron sobre propiedad intelectual, acceso a mercados, comercio seguro, procedimientos aduaneros y gubernamentales, reforma estructural, responsabilidad social corporativa y cambio climático, todo ello orientado a alcanzar la facilitación del comercio y las inversiones.</p> BIENVENIDOS A EDUCADORES ASOCIADOS http://s3.amazonaws.com/lcp/educador_13/myfiles/adoW6m65x65.gif http://educador_13.espacioblog.com/post/2008/11/05/obama-presidente-u-s-a-2 OBAMA PRESIDENTE DE U.S.A 2008-11-05T05:42:24+00:00 2009-08-10T21:01:00+00:00